Más Información

"Viva la paz siempre": el mensaje Sheinbaum en España; comunidad mexicana recibe a la Presidenta en Barcelona

México, de los más afectados en América por conflicto en Medio Oriente, prevé FMI; ningún país se librará del aumento de la inflación

Restos óseos hallados en límites de Tláhuac y Chalco, reflejo de una crisis, aseguran madres buscadoras; señalan que las autoridades han sido rebasadas

Localizan sin vida a Edith Guadalupe, joven desaparecida en la alcaldía Benito Juárez; Fiscalía investiga feminicidio

Trump espera llegar a un acuerdo con Irán "dentro de uno o dos días"; prevé reunión Washington-Teherán el fin de semana

¿Qué es y quiénes integran la Comisión Nacional de Elecciones de Morena?; Citlalli Hernández la dirige rumbo al 2027

Rosa Icela Rodríguez evita responder si busca gubernatura en SLP; temas electorales no son de esta tribuna, dice en la mañanera

Rafael Marín Mollinedo visita a Mario Villanueva; exgobernador de Quintana Roo se encuentra en arresto domiciliario

Senador de Morena acusa chantaje de PT y PVEM por candidaturas rumbo a 2027; "ojalá reflexionen", desea
Ciudad del Vaticano.— Los restos mortales de Benedicto XVI fueron introducidos la tarde de ayer, después del cierre de la capilla ardiente, en el féretro de madera de ciprés, el primero de los tres en los que será enterrado, en una ceremonia que tuvo lugar en el interior de la Basílica de San Pedro y quedará así todo preparado para la misa funeral que oficiará hoy el papa Francisco.
Después de los tres días en los que cerca de 200 mil personas acudieron a la Basílica de San Pedro para dar el último adiós al Papa emérito, fallecido el 31 diciembre a los 95 años, fue, como dicta la tradición, introducido en un féretro de ciprés forrado de terciopelo rojo y en una ceremonia se leyó el “rógito”, un pergamino en el que está escrita la vida y obras más importantes de Benedicto XVI y que fue después introducido en el féretro.
Cubrieron con un velo de seda blanco el rostro del Papa emérito y también se introdujeron en el féretro las medallas acuñadas durante el pontificado, así como los palios, el ornamento que se lleva sobre los hombros, de cuando fue obispo de Múnich y de Roma. El mismo procedimiento destinado a un Papa “reinante”. Al rito de cierre del ataúd asistieron el secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin; el decano del Colegio Cardenalicio, Giovanni Battista Re; el arcipreste de la Basílica de San Pedro, Mauro Gambetti; el vicario para la Diócesis de Roma, Angelo de Donatis, y el presidente de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano, el cardenal español Fernando Vérgez.
También presenció este acto la que ha sido su familia durante los casi 10 años que vivió en el monasterio Mater Ecclessiae, en los jardines vaticanos, tras su renuncia: su secretario personal, el arzobispo George Ganswein y las cuatro mujeres del instituto Memores Domini que se han encargado de él durante este tiempo.
Tras el cierre del ataúd, éste quedará en el interior de la basílica hasta hoy cuando será llevado hasta la Plaza de San Pedro para la misa funeral que será presidida por el papa Francisco y concelebrada por el decano de los cardenales, debido a los problemas de movilidad del Pontífice argentino.
Sólo después del funeral, el féretro volverá al interior de la basílica para su sepultura en las grutas vaticanas, donde se encuentran enterrados los papas.
El féretro será precintado con cintas rojas, en las que se pondrán los sellos de la Cámara Apostólica, de la Prefectura de la Casa Pontificia, de la Oficina de las Celebraciones Litúrgicas del Papa y del Capítulo Vaticano.
La caja de ciprés será encajada en otra de plomo de cuatro milímetros de espesor y ésta en otra de madera de olmo barnizada. Sobre esta última colocarán un sencillo crucifijo y el escudo del Pontífice difunto y una lápida, en la que está escrito en latín el nombre del Papa y cuándo nació y murió, cubrirá la tumba que será la misma de Juan Pablo II hasta 2011, cuando fue trasladado a una capilla de San Pedro tras su beatificación, según el expreso deseo de Joseph Ratzinger.
La última jornada del velatorio contó con la visita de la reina emérita de España, doña Sofía, y el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños. Además, la Iglesia católica de República Dominicana recordó el “sacrificio” que en todos los ámbitos realizó Benedicto XVI durante su pontificado.
Mientras, Cuba decretó este miércoles duelo oficial por la muerte del papa emérito Benedicto XVI.
Más Información
Noticias según tus intereses
ViveUSA
[Publicidad]














