[Publicidad]
metropoli@eluniversal.com.mx
El diputado local del PRD, Víctor Hugo Lobo Román, alertó que la moda de niños y jóvenes es el “efecto vigorizante” de bebidas energizantes es la causa de que cada año miles de menores acudan a los hospitales por una aguda adicción a estos productos, llamados “bombas letales”.
Explicó que estos padecimientos van desde graves afectaciones cardiacas hasta daños irreversibles al hígado y riñones por consumir estas bebidas compuestas por altas dosis de cafeína, taurina, piridoxina, glucuronolactona y ácido pantoténico, entre otros.
De acuerdo con cifras oficiales, dijo el legislador, se estima que la venta de estos productos es superior a dos mil 500 millones de pesos anuales, ya que la mayoría de las empresas refresqueras encontraron en México un “paraíso comercial”, sin un marco regulatorio.
Por ello, Lobo Román solicitó a las autoridades sanitarias emitir una alerta a la población para evitar el consumo de bebidas energizantes, intensificar la vigilancia sanitaria, realizar aseguramientos de productos e imponer las medidas de suspensión de actividades de manera inmediata a lugares donde se comercialice alcohol mezclado con estos productos.
[Publicidad]
Más información

Metrópoli
Ambulantes vuelven a cerrar parcialmente avenida Hidalgo; exigen más espacios en la Alameda Central

Metrópoli
Naucalpan prepara "Noche mexicana" para el 15 de septiembre; estarán Santa Fe Klan y Luis Alfredo Jiménez

Economía
México, entre los 10 países de la OCDE que más crecieron económicamente; crecimiento llega a 1.5%

Metrópoli
Esto fue lo que pasó esta mañana en la estación Tasqueña de la Línea 2 del Metro; circulación opera con normalidad

Espectáculos
Niurka y su paso por los realitys la vuelven aventurera, así su llegada a La Granja VIP

La Roja
¡A centímetros de la muerte! Chofer evita que 19 trabajadores caigan del Periférico

Fútbol
Esteban Solari pide calma a los aficionados de Pumas tras la derrota en Ciudad Universitaria

Sexualidad
Descubrí que mi marido se viste de mujer para complacer al albañil, ¿qué hago?






