Más Información

Sheinbaum: Fuerzas Armadas garantizan que México decida su destino ante presiones globales; nacieron para defender la soberanía, dice

Cravioto descarta conflicto de interés con Fundación Haghenbeck; dice haber pagado 20 mil pesos mensuales de renta por departamento

"Intoxicación alimentaria", principal línea de investigación en menores poblanos: fiscal; niña que dio positivo a fentanilo sufrió convulsiones
Doña Loretito nada sabe del Día Internacional de la Mujer , ni que este lunes la mayoría de las mujeres decidieron dejar de trabajar, para protestar por los feminicidios y la violencia de género.
Ella, como muchas otras del Centro de Acopio en Villa Milpa Alta, salieron a vender sus productos como todos los días, por lo que en este mercado el “9M” simplemente no existe ; todo se desarrolla con normalidad.
“¿Cuál paro?, ¿quién lo ordenó? Si dejo de trabajar, pues no como. Así de simple. Hay que chingarle, porque no hay de otra”, dijo sin dejar de mover las tijeras para cortar los pollos la señora Justina García, propietaria de ese negocio en San Pablo Oztotepec, alcaldía Milpa Alta.
Pero no sólo Doña Justina decidió no “protestar”, sino que en este pueblo del sur de la capital la actividad fue normal. Las mujeres no desaparecieron de tortillerías, carnicerías, tiendas de abarrotes, de ropa, comida. Todas ignoraron el “9M”.
También lee:
Incluso, en el transporte público desde temprano llegaron las pasajeras de siempre, con grandes bultos de nopales, elotes y otras verduras, para trasladarse al Centro de la capital.
“¿Qué es eso del Día Internacional de la Mujer? Nadie me dijo que hoy teníamos que quedarnos en casa. Ojalá y esos que llamaron al paro, me mandaran dinero para comer.
“ Yo dejo de trabajar y quién me va pagar la renta, la comida y para mandar a mis chamacos a la escuela. Eso es puro cuento”, dice molesta Doña Carmen, mientras acomoda los bultos de su mercancía.

Foto: Especial
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]









