El registro de días cálidos de manera consecutiva, que llegan a superar las temperaturas habituales, es resultado del cambio climático y el calentamiento global, explicó la investigadora del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Elda Luyando.
De acuerdo con el Servicio Meteorologico Nacional, se prevé que este año se registre una temporada seca-cálida con cuatro o cinco ondas de calor de hasta siete días.
Explicaron que es poco probable que se repitan condiciones extremas como las registradas en 2024 cuando hubo seis ondas de calor que afectaron a la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM).
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Al respecto, la académica de la UNAM explicó a EL UNIVERSAL que las condiciones de calor actuales no eran muy notorias hace cinco décadas o un siglo, pues esto es resultado del cambio climático y calentamiento global.
“Estamos teniendo efectivamente días con cada vez mayor frecuencia de días seguidos cálidos (...). Cada vez se presentan con mayor frecuencia, y esto se ha pensado que puede ser una consecuencia del calentamiento global y del cambio climático porque han seguido aumentando las emisiones de gases de efecto invernadero y esto ha propiciado que se caliente mucho más la atmósfera”, expuso Elda Luyando
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Precisó que también interviene el factor del fenómeno de La Niña para determinar si se presenta una onda de calor, que posiblemente este año sea menor que en 2024; sin embargo, el cambio climático y el calentamiento de la Tierra abona a que los números de días cálidos, fuera de temperaturas normales, sean más recurrentes.
“Es posible que efectivamente no tengamos la misma cantidad de días tan calurosos uno tras otro como fue el año pasado, y que en esta ocasión sean menos las ondas de calor, pero de cualquier manera esto está en ascenso”, dijo la especialista.
Continuó: “Por ejemplo, hace 100 años había dos olas de calor cada 10 años. Y ahora resulta que son mucho más frecuentes. Un ejemplo, ya no son cada 10 años dos olas de calor, sino son 15, un decir”, refirió.
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También expuso que el fenómeno de La Niña es a gran escala. “Se trata de un enfriamiento del océano Pacífico en el Sur, mientras que el fenómeno de El Niño es un sobrecalentamiento en las aguas del Pacífico, en el sur, y eso tiene diversas consecuencias a nivel global. No solamente se queda ahí el efecto, sino que a la escala planetaria, la atmósfera planetaria, pues en algunos lugares se verá reflejado, a lo mejor en mayores sequías, en otros lugares podrá haber menos lluvias, en otros lugares podrá bajar la temperatura, en otros podrá subir la temperatura”, concluyó.