Nueva Orleans.— El reinado de los Chiefs no puede explicarse sin la presencia de Patrick Lavon Mahomes II. El egresado de Texas Tech, seleccionado en el Draft de 2017 como el pick número 10 de la primera ronda, es el talismán de Kansas City, un hombre destinado a figurar entre los mejores atletas en la historia del deporte.
En el Combine, el hoy tres veces ganador del Super Bowl fue catalogado como un quarterback “impaciente, que ha desarrollado malos hábitos” y también como “un prospecto con techo muy alto y piso bajo”.
El único pasador seleccionado antes de Mahomes fue Mitchell Trubisky, quien actualmente es el suplente de Josh Allen en los Bills de Buffalo. Hoy, viven realidades muy distintas.
El romance entre el ‘15’ de los Chiefs y Kansas City estaba decretado, aunque nadie imaginaba una dinastía de esta magnitud. Hoy, están a punto de jugar por algo inédito: El tricampeonato en la era del Super Bowl.
Esa es la magia de Mahomes, quien —a lo largo de sus cuatro presentaciones en el juego que define al campeón de la NFL— ha dejado atrás esas malas notas que obtuvo en el Combine y demostrado la capacidad para ganar.
De conquistar el Super Bowl LIX, superaría a Troy Aikman, e igualaría a Terry Bradshaw y Joe Montana como los pasadores que levantaron cuatro trofeos Vince Lombardi. A sus 29 años, ya está a la altura de las leyendas.