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Mérida.— El año de la consagración para Jasmine Paolini fue 2024, porque no sólo irrumpió en la élite del tenis femenino, con finales en torneos del Grand Slam y algunos títulos, también grabó su nombre en la historia olímpica al conquistar la medalla de oro en dobles, junto a Sara Errani, durante los Juegos de París.
“Significó mucho, no lo esperaba tampoco. Me di cuenta de que, después de ganarlo, fue un gran logro para mí, para el país [Italia]”, manifestó la tenista, al recordar aquellos momentos de la final disputada en la cancha Philippe-Chatrier de Roland Garros.
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La dupla italiana remontó un set en contra para vencer a las rusas Mirra Andreeva y Diana Shnaider (2-6, 6-1, 10-7), para lograr así el primer oro olímpico en la historia del tenis para Italia y convertirse en una de las pocas atletas que pueden presumir de colgarse una presea dorada en los Juegos, un logro que fue una ‘cereza en el pastel’ de una temporada inolvidable que elevó a Paolini en el circuito mundial.
“Es algo importante en el deporte, creo que es lo máximo que puedes alcanzar, y lo hice y estoy muy contenta por eso”, sentenció.
Por otro lado y a casi dos años de distancia de aquella hazaña, Paolini se encuentra en México donde participa en el Mérida WTA 500, escenario donde reveló cuál has ido la clave para llegar al lugar donde se encuentra.
“Creo que día a día trato de trabajar duro, tratando de encontrar consistencia, no es fácil porque el tenis es muy complicado en la actualidad, con muchos torneos y muchas jugadoras que juegan bastante bien y es difícil mantenerse bien, a veces hay altibajos, pero trato de repetirme que sí se puede y seguir trabajando para seguir adelante”, expresó.
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