[Publicidad]
La Copa del Mundo no es para cualquiera. Y no es simplemente una frase, es una sentencia que destruye las ilusiones de quienes sueñan con ver a sus selecciones campeonas por primera vez e impulsa a los grandes monarcas de otros años a repetir sus hazañas.
Desde la primera edición (Uruguay 1930), solamente ocho países —de los 211 afiliados a la FIFA— saben cuánto pesa la Copa.
En este siglo, se jugaron seis finales y sólo en una el campeón fue un país que no lo había logrado. España, en Sudáfrica 2010, venció a Países Bajos y logró romper esa maldición, para ingresar a la lista privilegiada conformada por Brasil, Alemania, Italia, Argentina, Francia, Inglaterra y Uruguay.
Lee también Gianni Infantino, sobre ampliar el Mundial a 64 equipos: “Será examinado y debatido”
En cuartos de final de Norteamérica 2026, la Albiceleste eliminó a Suiza, la Furia Roja hizo lo propio con Bélgica, Les Bleus despidieron a Marruecos y los Tres Leones hundieron el barco vikingo de Noruega, por lo que —una vez más— el trofeo volverá a las manos de algún viejo conocido.
Portugal, comandado por Cristiano Ronaldo y una generación dorada de futbolistas, llegó al Mundial como uno de los grandes candidatos a conquistar el campeonato, pero después de una fase de grupos irregular, España los eliminó en octavos de final.
[Publicidad]
Países Bajos, que ostenta el récord de ser el país con más finales perdidas en la Copa del Mundo (tres subcampeonatos), tampoco pudo enterrar sus fantasmas y quedó fuera en Monterrey.
Únete a nuestro canal ¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.
[Publicidad]











