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Cada año, el desierto de Indio se convierte en el epicentro de la música, pero también —y quizá más importante— de la moda. Coachella no es solo un festival: es un escaparate global donde celebridades, influencers y fashion insiders dictan tendencias en tiempo real.
Entre conciertos, calor extremo y sunsets perfectos, los outfits se vuelven protagonistas: desde estéticas boho reinventadas hasta guiños western, transparencias, denim y layering estratégico. Es el lugar donde el estilo se vuelve statement. Y este año, María Chacón lo entendió perfecto.
El look de María Chacón en Coachella
Para uno de sus looks más comentados, María apostó por una estética western con un giro sensual y muy Coachella-core, llevando un conjunto de Revolve que mezcla actitud, textura y siluetas clave.
El protagonista es un top tipo halter con caída en pico, en tonos claros con print ornamental que recuerda a los pañuelos bandana. El escote profundo y el ajuste al cuerpo estilizan la figura, mientras que los detalles gráficos elevan el look hacia algo más statement.

La minifalda a juego refuerza la vibra coordinada, con un fit ceñido que se complementa con un cinturón negro con aplicaciones metálicas, un guiño directo al western clásico, pero reinterpretado en clave festival.
El styling es clave: botas negras altas tipo cowboy con detalles sutiles que alargan visualmente las piernas, brazaletes chunky, anillos y una crossbody bag negra que equilibra el look sin restarle protagonismo.
El beauty look también suma: piel luminosa, labios nude y ondas suaves que contrastan con la fuerza del outfit, logrando ese balance entre effortless y pensado que define a Coachella.
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Su primer look en Coachella
Antes de este outfit más intenso, María llevó un look en tonos claros que se mueve hacia una estética más romántica, pero sin perder el ADN festival.
Un minivestido blanco con textura tipo encaje y transparencias sutiles crea una base femenina y ligera, mientras que las botas cowboy en tono beige mantienen el hilo conductor western.
El sombrero en denim eleva el outfit con un twist cool y despreocupado, perfecto para el vibe relajado del festival. Aquí, los accesorios también juegan: pulseras en capas, cinturón con hebilla y un styling más suave que deja que la textura del vestido sea la protagonista.

Con estos dos looks, María Chacón confirma que en Coachella no se trata de seguir reglas, sino de construir una narrativa propia a través del estilo: una que puede moverse entre lo romántico y lo atrevido, pero siempre con actitud.
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