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El punto, una expresión poética y musical de los guajiros cubanos, entró hoy en la lista del Patrimonio Inmaterial de la Humanidad que elabora la Unesco, que también otorgó ese reconocimiento a la Feria de la Alasita boliviana y a los cantos de trabajo de Los Llanos de Colombia y Venezuela .
Así lo anunció el Comité intergubernamental de la Agencia de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) en su reunión en la isla surcoreana de Jeju.
El punto cubano consiste en "una tonada o melodía acompañada por la voz de una persona que canta composiciones poéticas en décimas, improvisadas o aprendidas", señaló la organización.
Se trata de un "elemento esencial del patrimonio cultural inmaterial cubano, abierto a todos, que propicia el diálogo y expresa los sentimientos, conocimientos y valores de las comunidades que lo practican", agregó.
Las técnicas y los conocimientos vinculados al punto guajiro se transmiten esencialmente por medio de la imitación , y también mediante un programa de enseñanza impartido en las Casas de Cultura de todo el país, que comprende la organización de talleres animados por los depositarios y practicantes de este género musical.
Junto al punto, entraron en la lista los recorridos rituales durante la Feria de la Asasita en La Paz, capital boliviana.
Los participantes en esa manifestación "buscan y adquieren figuritas de la buena suerte vinculadas al culto de Ekeko, deidad aimara de la abundancia y protectora de la ciudad", describió la Unesco.
Esos exvotos son posteriormente consagrados por ritualistas andinos o bendecidos por sacerdotes católicos, tras lo cual cobran así un nuevo significado para quienes han depositado su fe en ellas a fin de convertir sus deseos en realidad.
"Este elemento del patrimonio cultural fomenta la cohesión social y se transmite naturalmente en el seno de las familias, de generación en generación", señaló la Unesco.
La Unesco alabó "los esfuerzos realizados para salvaguardar" esa costumbre que, dijo, han sido "constantes y han dependido principalmente de la sociedad civil".
Anteriormente, el Comité intergubernamental había inscrito en la lista los cantos de trabajo de Los Llanos de Colombia y Venezuela, propios de la actividad ganadera e interpretados a capella mientras se trabaja con los animales.
La organización alertó sobre las amenazas que se ciernen sobre esta costumbre ancestral "debido a la honda transformación socioeconómica y demográfica de la sociedad llanera".
nrv
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