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La fascinación del escritor irlandés Oscar Wilde sobre el director, coreógrafo y bailarín, Óscar Ruvalcaba, da vida a Each man kills the things he loves (Oscar Wilde. In memoriam).
El germen fue su participación, el año pasado, en la Muestra del INBAL Prácticas Coreográficas De(s)generadas LGBTIQ+. Tras la gala, Ruvalcaba se dio cuenta que, frente a la vastedad de lo que Wilde simboliza, él sólo había hecho una especie de primera pincelada. “No fue el cuadro completo”, afirma. Por lo que decidió ir un paso adelante, cristalizar una serie de inquietudes profesionales e incluir a una figura, Lord Alfred Douglas, de quien Ruvalcaba dice que faltan certezas para saber si fue amante de Wilde, pero es indiscutible que jugó un papel crucial en su ocaso: “Yo no estoy seguro de que su relación haya sido sexual, pudo haber sido más platónica que nada”. Each man kills... se volvió así un dueto en el que participa el bailarín Antonio Soria.
Ruvalcaba añade que la vida de Wilde abre preguntas necesarias para nuestro tiempo, “cuestiones pertinentes e importantes porque, finalmente, el problema de la homosexualidad no se ha resuelto. Hay espacios de apertura, pero sigue habiendo mucha violencia, discriminación y demás”.
Temas que señala y sobre los que es necesario insistir: “Oscar Wilde refleja algo que todavía la sociedad no ha resuelto. La sociedad sigue castigando a sus artistas. Uno de los problemas más grandes del mundo contemporáneo es que el arte todavía tiene un precio. En sociedades como la mexicana existen temas que son importantes y tienen que tratarse. Hay una serie de mandatos establecidos que la sociedad permite ejercer si se decide hacer arte. Y esto significa una falta de libertad y autonomía, un castigo”.
Subraya que si un artista toca determinados temas puede no recibir un apoyo. “Es momento de incidir en esos asuntos. No dejar de comentar y empujar para que los artistas y la comunidad sigamos conquistando espacios de libertad. Porque todavía faltan muchos por conquistar”. Each man kills... puede verse hasta el 26 de marzo (jueves, 20 horas) en el Teatro Varsovia (Varsovia 9, Juárez).
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