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Estudioso y compatriota de Mario Vargas Llosa, el escritor y crítico literario peruano Julio Ortega, asegura que Mario fue un trabajador de la cultura que convirtió a la novela en un instrumento de cambio social, de crítica de la violencia, y de libertad creativa para cada ciudadano.
El ensayista, poeta y profesor en Brown University asegura a EL UNIVERSAL que, por eso, el Premio Nobel de Literatura en 2010, fue muy duro con los regímenes dictatoriales, con los estados poco democráticos, con el abuso de los ciudadanos.
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“Su centro crítico fue la violencia social: el abuso de los pobres, la pobreza cultural y educacional de los pobres, y el lugar abusado y marginal de la mujer como madre, esposa y trabajadora full time”, apunta el autor de “Una poética del cambio”, “Retrato de Carlos Fuentes”, “El principio radical de lo nuevo” y “Caja de herramientas. Prácticas culturales para el nuevo siglo chileno”.
Horas después de conocer la noticia de la muerte de Mario Vargas Llosa, Ortega, quien ha hecho lúcidas reflexiones sobre literatura y sus relaciones con la historia y la sociedad, dijo que la obra de Vargas Llosa “fue una crítica del orden capitalista impuesto, y busca un orden de tolerancia, no de violencia, la verdadera libertad es la democracia social igualitaria”.
Asegura que “su visión era una utopía, pero una utopía factible, dura y laboriosa, dada las desigualdades, pero creía en la crítica, la solidaridad, el cambio de este mundo injusto por uno de justicia, igualdad y desarrollo humano”.
melc