Roger Bartra, el antropólogo y sociólogo mexicano está por terminar un libro sobre los viajes donde vuelve a su gran tema, el de la identidad, aunque el asunto central es la extranjería. “Es una reflexión sobre cómo convertirse en un buen extranjero y sobre el oficio de ser extranjero”, afirma, y lo hace desde lo autobiográfico, pues aunque nació en México asegura que siempre ha sido considerado un extranjero en su propio país, además de que por gusto es un viajero.
Un avance de ese libro fue leído por Roger Bartra y será transmitido mañana a las 13 horas, por las redes oficiales de la Academia Mexicana de la Lengua como parte de las Lecturas Estatutarias. En la conferencia “Un conjunto de reflexiones sobre los viajes”, Bartra habla de viajeros, de los viajes turísticos, de la extranjería e incluso del exilio.
“Yo soy hijo de exiliados, mis padres tuvieron que viajar para huir del franquismo que había triunfado en España, del régimen falangista de Franco y viajaron hasta México donde se quedaron 30 años y yo nací aquí, pero paradójicamente he vivido en México también como un extranjero porque debido a mi aspecto, debido a que mi lengua materna no es el español, sino el catalán, he sido considerado en México como extranjero”, señala el autor de La jaula de la melancolía.
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Bartra asegura que en ese libro explica qué es lo que significa ser extranjero en el país donde uno ha nacido, de haber nacido con la condición de exilio heredado de los padres y hace un recorrido de lo que significa ser extranjero en países socialistas, lo cual, afirma, es algo muy peculiar y allí habla de las experiencias de pensadores y de sus viajes a los países socialistas, “hay una extranjería muy fuerte porque hay un cambio de régimen, una situación de países sometidos a dictaduras, a veces muy feroces, incluso sanguinarias”.
Y al hablar de nacionalismos no deja de pensar, sobre todo, en Donald Trump, que describe como “un horroroso nacionalista con muchos tintes fascistas, tremendamente agresivo”. Bartra asegura que los nacionalismos generalmente son agresivos pues con el pretexto de defender la patria propia generan siempre una agresividad hacia el extraño, hacia el extranjero. “Y eso se puede ver en México también, pero en estos momentos sobre todo en Estados Unidos, donde Trump no entiende al mundo. Es un extranjero en todas partes, pero un extranjero sumamente agresivo”, concluye.