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El Instituto Nacional de Antropología e Historia ( INAH ) todavía desconoce si hay afectaciones en la Zona Arqueológica el Tepozteco , en Tepoztlán , Morelos, derivadas del incendio en la sierra de esa región que inició desde la madrugada del martes.
“Al momento, el INAH no tiene registro de afectaciones a causa del incendió que inició el pasado 22 marzo en las cercanías del paraje los corredores, en el municipio de Tepoztlán, Morelos. Sabemos que hay un avance importante en el control del mismo, pero necesitamos esperar a que esté plenamente controlado para hacer un dictamen más detallado y puntual”, dijo el área de Comunicación del INAH a EL UNIVERSAL.
El incendio en Tepoztlán comenzó la madrugada del martes y habría iniciado por un hombre que ya fue detenido por las autoridades de Morelos.
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El Centro Estatal Emergencias Contingencias Ambientales de Morelos informó ayer por la tarde en Twitter que se tenía un “90% de control y 70% liquidacion. Se tiene una afectación preliminar estimada de 105 hectáreas de los ecosistemas de bosques de pino-encino y selva baja caducifolia”.
La sierra de Tepoztlán es relevante a nivel cultural porque ahí se encuentra la Zona Arqueológica el Tepozteco, sitio que tuvo su importancia durante la época prehispánica, de hecho, a finales del siglo XVI se le describía “en las Relaciones Geográficas encargadas por la Corona española como un señorío de Cuauhnáhuac y al de Gustepec. Se decía que en sus cerros y montes existían adoratorios a sus dioses: ‘en Tlahuiltépetl vive el gran diablo, ahí se realizaban sacrificios y se hacía lumbre’; por eso se le llama el ‘cerro de luz’ o el ‘cerro de la lumbre’, lugar de residencia de Tepozcatl, ‘el gran diablo’”, documentó la investigadora Ana María Salazar en su libro Tepoztlán. Movimiento etnopolítico y patrimonio cultural. Una batalla victoriosa ante el poder global.
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En el libro publicado por la UNAM y el Instituto de Investigaciones Antropológicas, la especialista señaló que “desde tiempos remotos se mantiene la férrea creencia en las entidades sobrenaturales y las deidades primordiales en esta comunidad de pueblos originarios. A dichas deidades se les rinde culto aún en la actualidad. Tepoztecatl representa uno de los cuatrocientos conejos, dioses del pulque y de la fertilidad; pero también una síntesis de las deidades del viento (Tláloc, Ehécatl y Quetzalcóatl)”.
Con información de Antonio Díaz
fjb
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