La muestra "Ideas en tránsito. No-construidos", inaugarada recientemente en el , abarca 15 proyectos no construidos pory su estudio TEN Arquitectos en los últimos 35 años.

Bajo la curaduría de Pedro Gadanho, excurador de arquitectura contemporánea en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA), la exposición se conforma por 120 documentos, planos y maquetas de proyectos como , el Museo Guggenheim de Guadalajara y la Free Library of Philadelphia, entre otros.

Enrique Norten (Ciudad de México, 1954), quien ha sido académico o visitante de universidades como Harvard, Columbia, Yale y Berkeley, así como fundador y director de TEN Arquitectos en Ciudad de México, Nueva York y Miami, ha alcanzado una de las trayectorias más relevantes de su ramo en México. En entrevista con habla sobre lo que representa tener proyectos ambiciosos y de primer nivel sobre su trayectoria, la importancia de las miras transexenales y adelanta información particular sobre un proyecto: el Centro SCOP, que durante la administración anterior se anunció que estaría a cargo de CAV Diseño e Ingeniería.

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Aspectos de la exposición Ideas en tránsito. No-construidos, Enrique Norten/TEN Arquitectos, en el Museo Franz Mayer. Foto: Museo Franz Mayer
Aspectos de la exposición Ideas en tránsito. No-construidos, Enrique Norten/TEN Arquitectos, en el Museo Franz Mayer. Foto: Museo Franz Mayer

¿Qué línea conceptual hila estos proyectos a lo largo de 35 años?

Cuando el museo invita a hacer una exposición de nuestro trabajo, empezamos a pensar qué podemos mostrar que diferenciara esta exposición de otras exposiciones que existen. Lo que yo comentaba con la directora, en un principio, era que no hay sorpresa en ese trabajo nuestro que conoce todo el mundo, que a veces no tiene tampoco mucho sentido, más que quizá un discurso o una interpretación que le da la línea de ese trabajo. Entonces, dijimos, ¿por qué no buscamos mostrar el trabajo que la gente no conoce y que de alguna manera tiene una importancia y un impacto en el trabajo que sí se construyó; a partir de esto pensamos en ir a los archivos y buscar esos proyectos que por algún motivo no se construyeron por distintos motivos.

Entonces se invitó a un curador especializado que viene trabajando temas de arquitectura. Él vino a trabajar en nuestros archivos y entonces escogió 15 proyectos que él consideró van marcando el discurso al que usted se refiere. Todos son distintos, pero de alguna manera todos forman una línea de pensamiento que explica o informa o define el trabajo de nuestro estudio por tantos años. ¿Cuál es esa línea de pensamiento? Los temas son muchos. En este caso, el curador se enfoca (porque es su interés personal) en temas de sustentabilidad. Aunque yo considero que la sustentabilidad no es sólo ambiental, sino que es económica, social, política. Lo importante, para mí, es cómo de alguna manera se fue decantando un lenguaje arquitectónico que después de 30 años llega a darnos voz propia en esta sinfonía donde hay muchas voces para la arquitectura.

Entrevista con el arquitecto Enrique Norten, sobre proyectos que no realizó. Foto: Fernanda Rojas/ EL UNIVERSAL.
Entrevista con el arquitecto Enrique Norten, sobre proyectos que no realizó. Foto: Fernanda Rojas/ EL UNIVERSAL.

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¿En qué derivaron los proyectos no hechos?

Son proyectos que, por alguna razón, no llegaron a materializarse, pero están llenos de oportunidades, ideas, posibilidades, intentos, experimentación que sí se usan, y que van brincando y que van encontrando lugar en otros momentos tanto de nuestro trabajo, como del trabajo de otros. Para mí ha sido tan interesante esta exposición porque es revisar cuestiones que yo ya tenía totalmente delegadas en mi memoria. Pasó tanto tiempo que casi ni me acordaba. El equipo actual, el curador, las gentes del museo, entramos en esta revisión. La palabra ideas en el título de la muestra es importante porque estamos tratando de recuperar algunos temas, algunas ideas que empiezan de manera muy elemental o un poco más desarrollada; ideas que han madurado en el tiempo. En sus textos, el curador constantemente dice que, por primera vez, en determinado proyecto surge tal idea y, de repente, en el proyecto tal, construido o no construido, se retoma este camino y se desarrolla de otra forma.

Hablamos de 15 proyectos en 35 años, ¿en qué caso fue particularmente doloroso no poder realizarlo?

Todos son dolorosos. Todos los arquitectos tenemos muchísimos proyectos que no se construyen. Ahora que el tema ha surgido con más intensidad, la gente se sorprende. Quizá el 30% de nuestros proyectos son los que se llegan a construir y hay otro 70% que no, son números aproximados. Proyectos que se abortan en distintos momentos, algunos muy al principio, nuevas ideas que no llegan a ningún lado; algunos caminan más, algunos se desarrollan totalmente y por algún otro motivo no llegan a construirse. Otros proceden de concursos en los que participamos que no ganamos y otros más son concursos que sí ganamos, pero que no se construyeron. Hay muchos motivos, pero en todos hay trabajo, cariño y dedicación, y en todos hay un dolor, un sentimiento de pena cuando nos enteramos de que ya no se puede ir más adelante.

La experiencia de la arquitectura es la experiencia en el tiempo y en el espacio; para eso necesitas que el trabajo esté construido. Mucho de lo que se va a ver en la muestra son los primeros bocetos, los primeros croquis que se hacen. Hay diagramas que usamos nosotros mismos para ayudarnos a entender lo que estamos proponiendo; otros son dibujos que son nada más de presentación para transmitir ciertas ideas.

Entrevista con el arquitecto Enrique Norten, sobre proyectos que no realizó. Foto: Fernanda Rojas/ EL UNIVERSAL.
Entrevista con el arquitecto Enrique Norten, sobre proyectos que no realizó. Foto: Fernanda Rojas/ EL UNIVERSAL.

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Pienso en el caso del Guggenheim en Guadalajara. Ganan el concurso, ya estaba todo dispuesto y por el cambio de gobierno ya no se puede. Hay una discontinuidad. No es algo menor.

Me dolió mucho. Hubiera sido un proyecto que seguramente habría marcado un cambio importantísimo en nuestra carrera, pero también hubiera sido, y es lo que más me dolió, una oportunidad gigante que perdió México. Era un momento muy importante que nos daba una condición de internacionalidad. Nos hubiera puesto en un lugar diferente. Era un proyecto cultural muy grandes y para mí y mi comunidad fue una gran pérdida. Así te podría hablar de casi cada uno de los distintos proyectos.

Las razones por las que un proyecto no se concreta pueden homologarse, ¿son, por ejemplo, económicas o políticas principalmente?

Cada proyecto es un caso, pero se sabe muy bien que hay esta falta de continuidad. Es algo bastante común en nuestro país y en otros países. Una falta de continuidad marcada por los ciclos de gobierno. Es común que los proyectos se queden en el tintero, a veces por razones económicas, pues un proyecto camina y camina, y de pronto no se logran reunir los fondos; en la muestra hay proyectos que fueron concursos que no ganamos. Tengo proyectos donde he estado involucrado día a día durante más de 15 años de mi vida, en ese tiempo pueden suceder muchas cosas y eso hace que un proyecto se desvíe o se convierta en otra cosa.

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Uno de esos proyectos es el Parque SCOP. No se concretó porque faltaban condiciones y no había tiempo suficiente, ¿me habla más al respecto?

Cuando se decidió que esto tenía que caminar ya no había tiempo de gobierno. Se enredaron las cosas en estas cuestiones de burocracia y de mala administración, que lo desviaron. Sobre el proyecto SCOP, que está como no construido, ahora empieza, otra vez, a haber interés de volver a retomar el proyecto. Es algo común en los proyectos.

Estoy haciendo mi mejor esfuerzo para que podamos tomar el proyecto. Hemos estado platicando con el gobierno federal, el cliente es Comunicaciones y Transportes. Está en vías, es una ilusión.

Entrevista con el arquitecto Enrique Norten, sobre proyectos que no realizó. Foto: Fernanda Rojas/ EL UNIVERSAL.
Entrevista con el arquitecto Enrique Norten, sobre proyectos que no realizó. Foto: Fernanda Rojas/ EL UNIVERSAL.

¿Cuál es la diferencia entre el proyecto actual y el suyo?

No hay un proyecto actual. Lo que yo sé es que se hizo de manera muy precipitada. Se encargó a gente que desde mi punto de vista no tenía todas las capacidades para hacer esto y no sé qué entregaron. Se debe, supongo, a la ignorancia de muchos funcionarios, a las prisas, a querer servirle al jefe.

Los tiempos de la arquitectura no son los tiempos de los gobiernos. En otros países donde hemos trabajados a veces estamos involucrados 15 o 17 años en un proyecto. Aquí cuando se les ocurre un proyecto, ya se les fue el sexenio. Entonces, ya no hay tiempo y quieren hacer todo en cinco minutos. No se presentan proyectos con una mirada transexenal, a largo plazo. Si tú ahora le preguntas a los funcionarios, qué queremos hacer en cuestiones de cultura dentro de 30 años, no existe este proyecto. No se puede construir un contexto para algo que no existe.

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El proyecto se planetó como Utopía, ¿lo ven así?

Este es un territorio muy grande. Dentro de todo el proyecto puede caber una Utopía, si es lo que la jefa de gobierno, Clara Brugada, quiere ver. La Utopía no tiene ni dimensiones específicas ni usos específicos. Ella políticamente puede llamarlo así.

Entrevista con el arquitecto Enrique Norten, sobre proyectos que no realizó. Foto: Fernanda Rojas/ EL UNIVERSAL.
Entrevista con el arquitecto Enrique Norten, sobre proyectos que no realizó. Foto: Fernanda Rojas/ EL UNIVERSAL.
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