Tras los hechos del domingo pasado, cuando una mujer de la —que es vendedora ambulante— fue agredida por dos funcionarios del gobierno de la CDMX, esta semana los se niegan a irse a pesar del operativo del fin de semana de reordenamiento de la vía pública en la Alameda Central.

La problemática del comercio ambulante no sólo es una cuestión que afecta a sectores como la movilidad o la economía, sino que tiene afectaciones arquitectónicas, urbanísticas y hasta repercusiones en el acceso a la cultura de la capital.

Un ejemplo claro es la Alameda Central y el Palacio de Bellas Artes, uno de los sitios en pugna por los vendedores ambulantes, donde episodios como el de la agresión del domingo dejan ver la tensión entre estos comerciantes, las autoridades y la sociedad en general.

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Museos y recintos culturales en Moneda, en el Centro Histórico, raramente son resguardados por policías; en general, la vendimia se desborda. Foto: de Gabriel Pano. El Universal
Museos y recintos culturales en Moneda, en el Centro Histórico, raramente son resguardados por policías; en general, la vendimia se desborda. Foto: de Gabriel Pano. El Universal

En medio de ese caos, la Alameda y Bellas Artes continúan siendo un corredor donde el arte y la cultura muestran diferentes manifestaciones, tanto el recinto de mármol que data de 1905, como la Alameda Central, considerada el primer parque de América con una infraestructura pensada para el disfrute, contemplación y goce, en el que los visitantes tienen a la mano distintas esculturas y fuentes, así como el Hemiciclo a Juárez, que periódicamente es tapiado por vallas ante las constantes manifestaciones.

En 2012, el arquitecto Felipe Leal participó en la remodelación de la Alameda Central, dejando en gran medida el parque como lo conocemos hoy. Para el también miembro de El Colegio Nacional, es un retroceso que el ambulantaje se haya disparado a tal nivel en el que pone a las inmediaciones de Bellas Artes y los pasillos de la Alameda como sitios donde es difícil caminar.

“No sé a qué responde la presencia de estos vendedores en la Alameda, puede que sean intereses políticos o económicos, no lo sé, pero lo seguro es que es un problema que debe ser atendido por las autoridades. Cuando remodelamos la Alameda tuvimos un gran trabajo con la Autoridad del Centro Histórico, avanzamos mucho en el ordenamiento, no sé qué está pasando ahora, es un retroceso”, expresa.

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Museos y recintos culturales en Moneda, en el Centro Histórico, raramente son resguardados por policías; en general, la vendimia se desborda. Foto: de Gabriel Pano. El Universal
Museos y recintos culturales en Moneda, en el Centro Histórico, raramente son resguardados por policías; en general, la vendimia se desborda. Foto: de Gabriel Pano. El Universal

Para el arquitecto, es necesaria la atención de la Autoridad del Centro Histórico de la CDMX, instancia encargada de recuperar plazas, calles y jardines, así como de proteger inmuebles con valor cultural.

“Las autoridades locales y federales deben poner atención en este asunto, deben coordinarse con la Autoridad del Centro Histórico para que haya soluciones, no sólo es la Alameda, también el Zócalo y las calles aledañas están igual, lo que vemos es que el ambulantaje está desbordado”, agrega.

Leal señala que implica un riesgo no tomar medidas ante el ambulantaje desmedido, como daño a las esculturas que adornan los pasillos de la Alameda, el suelo de mármol, las áreas verdes e incluso el propio Palacio de Bellas Artes.

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“Representa un desgaste para la infraestructura de la Alameda que los vendedores se apropien del espacio; tanto por el mármol que puede dañarse, las áreas verdes que son afectadas por desechos, el pH del suelo puede cambiar por estos desechos, y hasta los daños que se le puedan ocasionar a Bellas Artes”.

Para el arquitecto es necesario pensar en espacios adecuados para la venta de productos, con la finalidad de beneficiar a todos los sectores, incluyendo a los vendedores. “No estoy diciendo que no haya vendedores, pero la Alameda Central es un espacio público, está pensado para el descanso y la contemplación, para alejarse un momento del ajetreo de la ciudad, pero con los vendedores es imposible”, agrega.

Moneda, entre ambulantes y cierres

Otro ejemplo de corredor cultural afectado por ambulantes es la calle Moneda, que desde hace unos años se ha visto aún más golpeada por los cierres de la calle, en la que se encuentra Palacio Nacional, edificio histórico donde la presidenta Claudia Sheinbaum realiza sus conferencias de prensa cada mañana.

Desde 2019, los museos en el corredor Moneda y otros en calles cercanas se han visto afectados en número de visitantes y actividades.

Así lo denunciaron el 22 de enero los directores de diferentes recintos culturales de Moneda, entre los que destacan el Museo Nacional de las Culturas del Mundo, el Museo Ex Teresa Arte Actual y la Casa de la Primera Imprenta de América.

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En un recorrido realizado en Moneda este fin de semana, se pudo apreciar que a lo largo de la calle no había ambulantes, pero sí policías resguardando el lugar y vallas en las dos salidas, sin embargo, en Correo Mayor, esquina con Moneda, los ambulantes estaban aglomerados.

Al respecto, el director de la Casa de la Primera Imprenta, Antonio Zirión Pérez, dice que tras la Noche de Museos del 29 de enero, la situación volvió a lo mismo a pesar de que esa fecha hubo afluencia de visitantes y un ambiente de apertura. “Después de ese evento que organizamos para contrarrestar las afectaciones, la situación ha vuelto a ser la misma. Al llegar a Moneda te reciben vallas y granaderos, es un panorama que no invita al disfrute de la cultura, es un contexto hostil que se incrementa con los vendedores”.

Apunta que no todos los días hay ambulantes sobre Moneda, pero sí afirma que hay ocasiones en que el comercio entorpece e impide el paso a los museos. “Son oleadas, a veces hay demasiados, a veces no hay nada, a veces hay pocos. Pero en un 90% de los días del año, hay venta y puestos”, expresa.

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Otro tema que se ve afectado es el traslado de piezas para desmontar y colocar las exposiciones. “Todo en conjunto afecta nuestra operatividad, nos afecta para montar y desmontar exposiciones, hasta para que los insumos entren al museo. Constantemente tenemos que cargar con diablitos las obras de arte, equipo para eventos, incluso los garrafones de agua, y todo eso en medio de una jungla de vendedores ambulantes”, señala.

Se intentó cuestionar a la Autoridad del Centro Histórico sobre la problemática, pero acordaron comunicarse después para responder dudas. Hasta el cierre de esta edición no hubo comunicación.

La Cineteca vive situación delicada

Otro punto de ambulantaje se presenta en la Cineteca Nacional de Xoco, en donde un colectivo de mujeres trans se instala los fines de semana. En un recorrido hecho el viernes pasado se constató que cerca de seis puestos venden ropa, pulseras y otros accesorios.

Un trabajador de la Cineteca Nacional que pide confidencialidad por temor a represalias afirma que el colectivo responde con agresividad cuando las autoridades intentan replegar los puestos.

“La situación se pone violenta siempre. Ha habido incluso golpes y daño de las instalaciones. En una ocasión, una de ellas amenazó con inmolarse. Hace un mes rompieron parte de una muestra de foto, en otra ocasión se metieron a media función a una sala y con un cuchillo rompieron una pantalla”, narra.

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De acuerdo con el trabajador, el colectivo acordó con la dirección de la Cineteca salir el 5 de enero, pero estos acuerdos se rompieron. El área de Comunicación de la Cineteca confirmó esta información y añadió que el tema es delicado, por lo que siguen en conversaciones con las líderes del colectivo.

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