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Arte creado por reclusos o personas que alguna vez pisaron el Centro Femenil de Reinserción Social Santa Martha Acatitla o el Reclusorio Preventivo Varonil Norte forma parte de la exhibición que se abrió al público en la Galería José María Velasco.
Cana. La vida loca está compuesta por los proyectos Hecho en Cana, del colectivo Los Indeseables Art Crew; y Cana. La vida Loca, que se genera por la galería.
La expresión “cana” alude a un estado de reclusión. Se cree que viene de Sudamérica y que en México empezó a diseminarse en el Palacio de Lecumberri.
Esta primera iniciativa es el resultado de cinco años de trabajo carcelario con las internas de Santa Martha Acatitla con la intención de visibilizarlas y su aporte al oficio del tatuaje.
Con un taller impartido por el colectivo Los Indeseables Art Crew se creó un mural con la iconografía de las internas, así como dibujos, sketches y un fanzine.
Cana. La vida loca, proyecto generado por la Galería José María Velasco, contó con el apoyo de la Subsecretaría de Prevención Social y el Reclusorio Preventivo Varonil Norte y pretende realizar un ejercicio de interpretación tras el rastreo de fuentes histórico-culturales sobre el tatuaje y el arte chicano.
Esta iniciativa muestra además al espectador la influencia de la migración que convergen en los imaginarios de los internos y la historia de exclusión sistemática que lleva consigo el tatuaje y la persona tatuada.
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