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La premisa de El malentendido (La même chose) es una especie de variación del complejo de Edipo y la parábola del hijo pródigo, explica el escritor Daniel Escoto, en entrevista. En esta versión que Escoto y David Hevia hacen de la obra de Albert Camus, un hombre regresa al lugar donde nació para reencontrarse con su madre y su hermana, a las cuales no ve desde hace veinte años. Él se va de casa en su juventud, ahora vuelve casado y con fortuna.
La versión que, además, dirige David Hevia, “está modernizada como una especie de aparador que podría uno encontrar en la carretera, un aparador con luces de neón y la decadencia posmoderna. Camus, como autor existencialista, pone en juego muchos motivos en esta fábula. Es una obra corta, con pocos personajes y pocos elementos. Es una fábula que mezcla el motivo del hijo pródigo. Si bien, Camus escribió sobre Sísifo en su famoso ensayo, aquí podría ser una especie de variación del complejo de Edipo”, continúa Escoto.
Una de las preguntas principales de El malentendido tiene que ver con la pertenencia, en todos los niveles que expresa la palabra, dice: “Es una historia sobre el desarraigo, donde uno puede llegar a su propia casa, a la casa donde nació y donde creció, y a veces, literalmente, no ser reconocido por aquellos con los que creció”.
Añade que, en el monólogo de Jan, el personaje masculino, se expresa una de las grandes angustias de nuestro tiempo; algo similar —añade— a lo que haría un hombre solitario en las noches de hotel. La pregunta sobre el sentido del propio hogar, la pertinencia de nombrarlo a partir del sentimiento de arraigo o su reverso, donde el desarrollo y la condición de la modernidad empujan a la alienación de los siglos XX y XXI. “¿Realmente podemos sentirnos pertenecientes a un lugar o la vida es más cruda y compleja que eso?” Actúan: Gabriela Betancourt, Vania Belmont, Alejandro Guerrero, Zaira Concha y Miguel Ángel Canto. El malentendido puede verse hasta el 22 de febrero, jueves, viernes y sábado, a las 20:00; domingo, 19:00 horas, en la Caja Negra del Centro Universitario de Teatro (CUT). La entrada es libre.
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