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Pese a los lamentables disturbios registrados el pasado sábado en Charlottesville, Virginia, a raíz de una marcha de supremacistas blancos, que acapararon la atención de la opinión pública internacional, esta semana se intensificó el debate en en torno a la neutralidad de la red.
Los estadounidenses ya entendieron lo trascendente del tema que reescribiría las reglas de Internet, desde el costo de los servicios por el uso de smartphones, la calidad de la navegación en Internet y, lo más importante, quién controlaría todo lo que pueden ver, leer y descargar.
La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) decidió extender hasta el 30 de agosto la recepción de comentarios sobre la iniciativa para eliminar la neutralidad de la red. Hasta el pasado miércoles 16, la FCC había recibido más de 20 millones de comentarios de la ciudadanía, expresándose en torno al tema que definiría la aplicación de la Primera Enmienda en el imaginario digital.
David Kaye, relator especial de Naciones Unidas sobre libertad de opinión y expresión se pronunció en contra de la propuesta de la FCC: "Expresamos una seria preocupación por los cambios en las reglas propuestas, que pueden revertir significativamente las protecciones para la neutralidad de la red e interferir indebidamente con la libertad de expresión en línea en los Estados Unidos". Edison Lanza, de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y experto en libertad de expresión, se sumó al comentario.
Esta semana el grupo Fight for the Future, dirigido por Evan Greer, quien tuvo un rol protagónico en la organización del “Día de Acción para Salvar la Neutralidad de la Red”, emprendió una agresiva campaña con anuncios espectaculares, en los estados de origen de los representantes republicanos que parecen más inclinados a votar por eliminar la neutralidad.
Además de señalar compromisos que presuntamente adquirieron algunos representantes republicanos con firmas como Verizon, Charter y ComCast, la organización se propuso transmitir a los ciudadanos estadounidenses la siguiente idea clave: “revocar la neutralidad de la red conducirá a un Internet más lento, censurado y más caro".
Por ejemplo, un anuncio espectacular en la ciudad de Clarksville, Tennessee, cuestiona a Marsha Blackburn, quien preside el subcomité de telecomunicaciones: “La republicana Blackburn tomó dinero de Verizon. Ahora quiere darle a los proveedores de acceso a Internet el poder de censurar, lentitud y gravar su Internet ".
Fight for the Future también dedicó anuncios espectaculares a Paul Ryan, presidente de la Cámara; Kevin McCarthy, líder de la mayoría republicana en la cámara; Tom Graves, representante republicano; y al senador Roger Wicker. La apuesta es presionar a los representantes republicanos a través del capital reputacional con sus electores.
Mientras que AT&T, inteligentemente ha asumido un bajo perfil, la posición de Verizon ha sido objeto de recurrentes cuestionamientos. Verizon ha minimizado el riesgo de poder convertirse en una firma repudiada en amplios sectores de la ciudadanía estadounidense.
Mientras tanto en México, un reducido grupo de personas participan en los debates en torno a la ciberseguridad, tema omitido en los objetivos que fundamentaron la creación de la Coordinación de la Estrategia Digital Nacional. Se reparó en la importancia del tema a un año de que concluya el mandato del presidente Peña Nieto. Así las cosas…
Pese a los lamentables disturbios registrados el pasado sábado en Charlottesville, Virginia, a raíz de una marcha de supremacistas blancos, que acapararon la atención de la opinión pública internacional, esta semana se intensificó el debate en en torno a la neutralidad de la red.
Los estadounidenses ya entendieron lo trascendente del tema que reescribiría las reglas de Internet, desde el costo de los servicios por el uso de smartphones, la calidad de la navegación en Internet y, lo más importante, quién controlaría todo lo que pueden ver, leer y descargar.
La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) decidió extender hasta el 30 de agosto la recepción de comentarios sobre la iniciativa para eliminar la neutralidad de la red. Hasta el pasado miércoles 16, la FCC había recibido más de 20 millones de comentarios de la ciudadanía, expresándose en torno al tema que definiría la aplicación de la Primera Enmienda en el imaginario digital.
David Kaye, relator especial de Naciones Unidas sobre libertad de opinión y expresión se pronunció en contra de la propuesta de la FCC: "Expresamos una seria preocupación por los cambios en las reglas propuestas, que pueden revertir significativamente las protecciones para la neutralidad de la red e interferir indebidamente con la libertad de expresión en línea en los Estados Unidos". Edison Lanza, de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y experto en libertad de expresión, se sumó al comentario.
Esta semana el grupo Fight for the Future, dirigido por Evan Greer, quien tuvo un rol protagónico en la organización del “Día de Acción para Salvar la Neutralidad de la Red”, emprendió una agresiva campaña con anuncios espectaculares, en los estados de origen de los representantes republicanos que parecen más inclinados a votar por eliminar la neutralidad.
Además de señalar compromisos que presuntamente adquirieron algunos representantes republicanos con firmas como Verizon, Charter y ComCast, la organización se propuso transmitir a los ciudadanos estadounidenses la siguiente idea clave: “revocar la neutralidad de la red conducirá a un Internet más lento, censurado y más caro".
Por ejemplo, un anuncio espectacular en la ciudad de Clarksville, Tennessee, cuestiona a Marsha Blackburn, quien preside el subcomité de telecomunicaciones: “La republicana Blackburn tomó dinero de Verizon. Ahora quiere darle a los proveedores de acceso a Internet el poder de censurar, lentitud y gravar su Internet ".
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