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El pasado viernes Peter Crouch anunció a través de sus redes sociales que se retiraba de la práctica del futbol a los 38 años. El espigado atacante quizás no sea uno de esos nombres que copan portadas y cuyo autógrafo cotiza en bolsa; sin embargo, Crouch siempre permanecerá en el imaginario colectivo de quienes amamos el balombié de las islas.
Su carrera inició en el Tottenham , vistió las casacas de Queens Park Rangers, Portsmouth, Aston Villa, Norwich, Southampton, Liverpool, Stoke y Burnley, entre otros. Peter tuvo que adaptarse y moldear sus 201 centímetros de altura a un futbol de altísimo nivel como es el de Inglaterra; se le podría comparar fácilmente con una caña de bambú, tanto por su apariencia física como por sus características. Largo, delgado y dotado de una resistencia y flexibilidad inusitadas.
Tales características llevaron a un jugador sin una calidad individual destacable a jugar 468 partidos en la Premier League y marcar 108 tantos. Internacional 42 veces con Inglaterra —marcó 22 goles—, llegó a jugar en dos Mundiales, Alemania 2006 y Sudáfrica 2010.
Esta columna no pretende cantar loas sobre el futbol excelso que Crouch escondía en sus botas, posiblemente sea uno de los futbolistas más antiestéticos que jamás haya contemplado... Todos los que lo hemos visto jugar diríamos lo mismo, y lo más importante, él también lo dice.
Futbolísticamente limitado, como persona es de otra galaxia . En un mundo en el que los jugadores son casi personajes de diseño, modelos de revista y hombres anuncio, Crouch nos ganó a todos con su sentido del humor que comenzaba por sí mismo. Sólo cuando eres capaz de reírte de ti conoces tus limitaciones y por ende, eres capaz de superarte.
En un mundo cada vez más artificial, echaremos de menos a un tipo tan humano, tan de carne y hueso como Peter Crouch. Su despedida en Twitter fue así: “Después de mucha deliberación este verano, he decidido retirarme del futbol... Si me hubieran dicho cuando tenía 17 años que jugaría en la Copa del Mundo, llegaría a una final de Champions League , ganaría la FA Cup y alcanzaría los 100 goles en la Premier, no me lo hubiera creído. Ha sido un sueño hecho realidad”.
Al poco rato contestó a un tweet de despedida del Manchester City de esta forma: “Gracias por el mensaje. Pensé que Pep podría haberme llamado este verano. No podía esperar más”.
Genio y figura.
@AitorAlexandre
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