[Publicidad]
De Alehesa Romero
El presidente Enrique Peña Nieto en su oficina se encontraba
Revisando los eventos a los cuales se le invitaba.
La huesuda se le apareció
Por el susto, el presidente gritó.
¡Su hora ha llegado Presidente!
Esto es algo que debe tener presente,
conmigo se va a ir
Y de esta no va a poder huir.
Si no queda de otra aceptaré,
pero despedirme de mi familia pediré.
La muerte acepto su condición
para así poder cumplir su misión.
Te daré un minuto exactamente...
No, menos como cinco. Rió la muerte irónicamente.
Peña Nieto sonrió aliviado
y con la muerte se fue carcajeando.
[Publicidad]
Más información

Mundo
Unión Europea exige a Meta modificar el "diseño adictivo" de Facebook e Instagram; advierte "multa cuantiosa" si no lo hace

Estados
Sembrarán 2.5 millones de árboles en la cuenca del Lago de Pátzcuaro; buscan rescatar y proteger el cuerpo de agua

Economía
Mundial 2026: 7 de cada 10 restaurantes no aumentaron sus ventas, reporta Canirac; no hay "beneficios automáticos para la industria"

Metrópoli
Matan a balazos a hombre en calles de Iztapalapa; intentó escapar y chocó contra un poste





