Washington.— El presidente Donald Trump prometió que 2026 sería un año excepcional para el crecimiento económico, pero en cambio ha comenzado con pérdidas de empleo, alzas en los precios de la gasolina y más incertidumbre sobre el futuro de Estados Unidos.

En su discurso sobre el Estado de la Unión hace menos de dos semanas, el presidente republicano aseguró: “La economía está rugiendo como nunca antes”. El más reciente conjunto de datos sobre empleo, precios en las gasolineras y el mercado bursátil sugiere que el rugido de Trump ha empezado a sonar mucho más como un gemido.

Hay una brecha entre el auge que Trump ha pronosticado y los resultados volátiles que ha producido, una que podría marcar el tono en las elecciones de mitad de mandato de este año, mientras intenta defender las mayorías de su partido en la Cámara de Representantes y el Senado. Con el drama de los aranceles aún en curso, la guerra en Irán ha generado de repente preocupaciones inflacionarias en torno al petróleo y el gas natural. Para la Casa Blanca todavía es temprano en el año y se avecina un crecimiento más fuerte.

No hay señales de un auge del empleo

“¡Guau! ¡¡¡Ha llegado la Edad de Oro de Estados Unidos!!!”, publicó Trump en redes sociales el 11 de febrero luego de que el informe mensual de empleo mostrara un aumento de 130 mil puestos en enero.

Sin embargo, desde entonces el mercado laboral se ha evaporado de manera preocupante.

Aun así, su gobierno señala que las ganancias de empleo en la construcción fuera del sector de la vivienda apuntan a un crecimiento futuro de la contratación.

Trump suele jactarse de que los empleos están yendo a personas nacidas en Estados Unidos en lugar de a inmigrantes, pero los informes recientes lo desmienten.

Energéticos a la alza

“Reducir los costos de la energía es una de las acciones más importantes que podemos tomar para bajar los precios para los consumidores estadounidenses”, afirmó Trump en un discurso en Texas en febrero, poco antes de que Estados Unidos e Israel atacaran Irán. “Porque cuando reduces el costo de la energía realmente reduces, simplemente reduces el costo de todo”.

El presidente ha dicho repetidamente a los estadounidenses que mantener bajos los costos de la gasolina sería clave para derrotar la inflación. Ha destacado la caída citando cifras muy por debajo del promedio nacional para asegurar al público que la gasolina está bajando.

Pero los ataques contra Irán que comenzaron el 28 de febrero han, por el momento, destrozado esa narrativa. Los precios en las gasolineras han saltado 19% en el último mes hasta un promedio nacional de 3.45 dólares, según AAA. El banco de inversión Goldman Sachs advirtió en una nota de análisis que, si los precios más altos del petróleo persisten, la inflación podría subir desde 2.4% en enero hasta 3% para finales de año.

Con todo, la realidad es muy distinta y hace que el desempeño de Biden en 2024 se vea mejor que el de Trump el año pasado. La economía de Estados Unidos creció a un ritmo de 2.8% durante el último año de Biden, en comparación con 2.2% con Trump en 2025.

En cuanto a la inflación, la medida principal que utiliza la Reserva Federal es el índice de precios de gastos de consumo personal. Fue de 2.6% tanto en 2024 como en 2025.

Trump ha basado su argumento económico en hacerlo mejor que Biden. Pero, aunque ha evitado los picos de inflación que acosaron la presidencia de Biden, no ha entregado un crecimiento más fuerte ni más contratación.

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