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El mundial de 2026 no solo será un evento deportivo de escala global, sino un punto de inflexión para la agenda económica y empresarial en México. Con base en un sondeo aplicado a tomadores de decisión y líderes de negocio en el país, los resultados ofrecen una lectura clara sobre cómo las empresas y el ecosistema productivo se están preparando para capitalizar este acontecimiento.
Más allá del entusiasmo deportivo, los datos revelan que el verdadero impacto dependerá de la capacidad para ejecutar estrategias comerciales apoyadas en transformación digital, adopción de inteligencia artificial (IA) y decisiones basadas en información.
Desde la perspectiva del país anfitrión, las prioridades son claras: 76% de las personas encuestadas identifican la movilidad y la logística como el factor más crítico para maximizar el valor del evento, seguido de la seguridad integral, incluida la ciberseguridad, (73%), y de la infraestructura turística y la capacidad de los servicios (58%).
Estos porcentajes reflejan una realidad incuestionable. La experiencia del visitante y del ciudadano será el principal determinante del éxito, y dicha experiencia solo puede gestionarse eficazmente mediante soluciones tecnológicas integradas, analítica predictiva y coordinación basada en información en tiempo real.
En este contexto, el comportamiento de consumo anticipa una exposición prolongada del evento: 64% de las personas planean seguir todos los partidos que pueda, y 26% se enfocará exclusivamente en los encuentros de la sección mexicana.
Esta intensidad de consumo amplifica las oportunidades comerciales, pero también eleva las expectativas. Aunque la televisión sigue siendo el canal dominante, con una preferencia de 82% y como dispositivo principal para 85%, los portales de noticias y medios digitales concentran 55% de la consulta informativa. Para las empresas, esto confirma que el reto no es elegir entre lo tradicional y lo digital, sino articular estrategias omnicanal basadas en datos y segmentación con el apoyo de tecnologías como la IA.
En el ámbito organizacional, el torneo también impacta la forma de trabajar: 42% de las compañías planean habilitar pantallas en distintos espacios, y 37% designará áreas específicas para la visualización de partidos. Estas decisiones, aunque operativas, reflejan un cambio cultural más profundo: la experiencia del colaborador empieza a ser entendida como un componente de productividad, compromiso y reputación interna.
Cabe mencionar que el entorno empresarial observa el mundial con optimismo, aunque con cautela: 66% de las organizaciones anticipan un impacto positivo en su industria, principalmente a través del incremento en ventas (48%) y del fortalecimiento de las marcas (35%); sin embargo, solo 32% identifica el evento como una palanca para acelerar la transformación digital, lo que evidencia grandes áreas de oportunidad entre el potencial del contexto y el nivel de ambición estratégica.
De hecho, al analizar la adopción de IA, apenas 17% planea utilizarla para hacer más eficientes sus procesos, y solo 12% para mejorar la experiencia del cliente. Además, el éxito de las iniciativas se medirá, principalmente, por ingresos directos generados por el evento (48%), lo que revela un enfoque todavía táctico, orientado al corto plazo.
El mundial de 2026 deja así una conclusión clara: las compañías que trascienden la lógica promocional e integran transformación digital e IA en su operación, en la experiencia de sus clientes y en su toma de decisiones, son las que convierten un evento coyuntural en una palanca estratégica de crecimiento sostenible.
Director de Digital Lighthouse de KPMG México
Las ideas y opiniones expresadas en este escrito son de los autores y no necesariamente representan las ideas y opiniones de KPMG en México
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