De acuerdo con lo publicado por la Secretaría de Turismo Federal en su comunicado 030/2026, México cerró 2025 con 98.2 millones de visitantes internacionales, un incremento de 13.6% frente a 2024, y una entrada de divisas por turismo de 34,992 millones de dólares, 6.2% más que el año anterior.

Sin embargo, un dato más revelador, está en el desglose por tipo de visitante: De acuerdo con el Inegi en su Boletín 488/26, en junio 2026 ingresaron al país 8.19 millones de viajeros internacionales, de los cuales 49.8% fueron “excursionistas” (que no pernoctan) con un gasto promedio de apenas 63.5 dólares por persona, que contrasta frente a los 645.2 dólares que gasta en hospedaje, alimentos y bebidas, transporte local, compras, entretenimiento y tours, el otro 50.2% que si pernocta.

Es en este contexto, y desde el IMEF, que identificamos cómo el programa Pueblos Mágicos toma relevancia en la industria de hospitalidad. Nació en 2001 para revalorar localidades, que según SECTUR poseen simbolismo e historia, hechos trascedentes y manifestaciones socioculturales. Hoy son 177 localidades, que preservan patrimonio histórico auténtico y tradiciones vivas que resisten la homogeneización del turismo masivo.

Algunos ejemplos son: Cholula, Puebla; con la pirámide de mayor volumen del mundo y disputa con Oaxaca la cuna del mole; Huamantla, Tlaxcala; que acaba de vivir, como todos los agostos, la “Noche que Nadie Duerme” con sus tapetes de aserrín; Bernal, Querétaro, donde se combina su gran Peña con la Ruta del Queso y Vino y Pátzcuaro-Santa Clara del Cobre, Michoacán; que sostienen el Día de Muertos de Janitzio (reconocido por la UNESCO en 2008) y una Feria del Cobre martillado que emplea a generaciones de artesanos. Nada de esto aparece en una hoja de cálculo, pero es justo por lo que paga más el visitante cultural.

En el IMEF observamos un patrón: el turismo de cultura genera consumo directo, impulsado por un viajero que permanece más noches, gasta en artesanía, gastronomía y experiencias guiadas, y si se maneja, adecuadamente, regresará con mayor frecuencia; lo que contrasta con el turismo de volumen -cruceros, playas masificadas, estancias cortas- que empieza a mostrar rendimientos marginales decrecientes en gasto por visitante.

Según publicación de la revista regional de negocios Líder Empresarial, en su versión digital del 7 de agosto de 2025, la Secretaria de Turismo Federal informó que, considerando los datos del censo económico 2018 y aplicándolos al universo actual de 177 Pueblos Mágicos, estas localidades concentraban 77,215 unidades económicas, generando 300,254 empleos y facturando 197,283 millones de pesos anuales.

Para las agencias de viajes internacionales especializadas en turismo cultural, México representa una oportunidad de negocio tangible: una red de 177 Pueblos Mágicos, respaldada por infraestructura turística y de gobernanza ya consolidada.

Conforme al Barómetro de la Organización Mundial de Turismo , México ocupó en el año 2024, el 6° lugar por número de visitantes extranjeros, pero solo el lugar número 16 en divisas generadas.

En este contexto, la pregunta ya no es si México puede atraer más turistas, sino si puede posicionarse eficazmente para atraer a quienes valoran y están dispuestos a invertir en lo que distingue al país: su cultura, su historia y la riqueza de 177 Pueblos Mágicos que, por sí solos, impulsan ya una economía regional.

*Integrante del Comité Técnico Nacional de Industria Turística del IMEF

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