No le duele el dolor de madres, padres y familiares de esos jóvenes desaparecidos. Lo único que le indigna y le duele a la Presidenta es que se vuelva a hablar de López Obrador como “narcopresidente”.

El legendario capo del narcotráfico mexicano le advierte a la administración Sheinbaum que si no atienden su petición de ser repatriado a México, las consecuencias serían muy graves para la relación con EU.