
A la mayoría de los mexicanos no les interesa si Cortés fue un santo o un demonio, quieren simplemente vivir sin miedo a la inseguridad y que sus hijos aseguren mejores oportunidades económicas que ellos

A la mayoría de los mexicanos no les interesa si Cortés fue un santo o un demonio, quieren simplemente vivir sin miedo a la inseguridad y que sus hijos aseguren mejores oportunidades económicas que ellos

Hoy, como hace cien años, el centro y su elite viven desconectadas de las problemáticas locales




El adjetivo ciudadano por todos lados, como si los militantes de un partido político no fueran ciudadanos

Queda la impresión de que la presidenta de México también se ha dado cuenta que está perdiendo sus últimos cobijos internacionales


Entrevista con Ángel Verdugo
