El fallo de un tribunal en Los Ángeles, que halló a las plataformas responsables de la adicción de una joven a las redes, pone punto final a una era en la que las empresas volteaban hacia otro lado

Con la muerte de Jesse Jackson parece terminar la era del activismo tradicional en el país; hoy los movimientos son más concretos y muchos de ellos carecen de un liderazgo único