Más Información

Ernestina Godoy se reúne con representante de la ONU; dialogan sobre protocolos de investigación en la FGR

UNAM organiza seminario para analizar reforma electoral; Lorenzo Córdova, Guadalupe Salmorán y Javier Martínez, entre los participantes

Detienen al exdiputado y exdirigente del PVEM en Puebla, Juan Pablo Kuri; está acusado de violencia familiar y despojo de restaurante
Adán Augusto tiene nueva oficina en el Senado; “¿cómo por qué nos pusieron al apestado de vecino?”, dice Alito Moreno
Un estudio llevado a cabo por la cadena CNN, en asociación con expertos en desarrollo de la niñez, reveló el panorama de la relación de los adolescentes con la tecnología.
La investigación se centra en jóvenes de 13 años y aborda tanto sus motivaciones para acudir a las plataformas sociales, como su percepción de las mismas. Una de las conclusiones más relevantes del estudio se refiere a la dependencia que presentan los jóvenes con respecto a sus dispositivos.
Gia, una de las niñas que participó en el estudio, declaró a los investigadores que prefería no comer por una semana a dejar a un lado su teléfono móvil.
"Literalmente, siento que voy a morir. Cuando me quitan mi celular, me siento desnuda, vacía", expresó Kyla, otra de las niñas incluidas en la investigación que involucró a 200 jóvenes de Estados Unidos.
Ellos brindaron acceso a sus redes sociales durante un periodo de seis meses. Evidenciamos una fuerte dependencia a las redes sociales, dijo Robert Faris, coautor del estudio.
Se estima que los jóvenes revisan sus redes sociales, en promedio, unas 100 veces al día. El 61 por ciento lo hace para ver si sus contenidos obtienen "Me gusta" o comentarios. El 36 por ciento se interesa en ver si sus amigos están haciendo algo sin ellos y el 21 por ciento acude con regularidad a las redes para determinar si no se han vertido comentarios negativos sobre ellos.
El estudio, denominado #Being13 (Teniendo 13 años), encontró que los jóvenes de esa edad no establecen diferencias entre lo que ocurre en redes sociales y lo que acontece en la realidad. Otro aspecto que preocupó a los investigadores es que los mensajes compartidos por los niños evaluados se encuentran marcados por lenguaje sexual explícito y referencias al universo de las drogas.
Se suma a lo anterior una tendencia a compartir imágenes que deberían permanecer en el ámbito privado. El 15 por ciento de los jóvenes involucrados declaró haber recibido fotos inapropiadas.
Los niños se mostraron más abiertos a usar redes como Snapchat, Kik, Ask.fm y Twitter. Llama la atención que Instagram no esté entre las preferencias de los jóvenes.
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]










