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El diario New York Times, publicó una investigación sobre cómo es trabajar dentro de Amazon. Después de entrevistar tanto a 100 trabajadores antiguos como actuales de la firma, los empleados aseguran que la compañía exige jornadas de trabajo que rozan la inhumanidad. El reportaje relata cómo la empresa obligaba a trabajar a empleadas con problemas de salud o mujeres que habían tenido problemas al dar a luz.
La atmósfera, según John Rossman, un antiguo trabajador, era tan tensa que se convertía en un sitio odioso para trabajar. Se busca una competitividad total, en la cual se compite incluso por ser los primeros en contestar los correos de los usuarios. Esto lleva, por otra parte, a descubrimientos y avances tecnológicos, como el sistema de drones que está en preparación en la actualidad. Es, según «New York Times», la compañía perfecta para trabajar en términos productivos, pero también «la más dura y que tiene menos piedad».
Asimismo, los exempleados mencionaron al diario que Amazon se basa en un sistema de evaluaciones anónimas que se realizan por medio del directorio telefónico de la firma. A este procedimiento, se conoce como la "Herramienta de Retroalimentación para cualquier momento" (o Anytime Feedback Tool en inglés).
Con base en dicho proceso, se sacrifica a los trabajadores de menor rendimiento, por lo que los empleados aprendieron a realizar pactos informales para dar críticas negativas a algunos y retroalimentación positiva para otros.
Elizabeth Willet, ex colaboradora de Amazon, dijo que después de tener a su hijo acordó con su jefe su horario laboral, en el cual se estipuló que llegaría a las 7:00 horas y se iría a las 16:30 horas. Ella dijo al diario que sus compañeros se quejaron a través de la retroalimentación y eventualmente su jefe le dijo que no podía hacer nada para defenderla.
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