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Tokio.— El emperador japonés Akihito, de 82 años, dijo ayer —en un mensaje de video dirigido a la nación— que le preocupaba que la edad pudiera dificultarle llevar a cabo plenamente sus obligaciones, unas declaraciones que sugieren que el líder quiere abdicar al trono que ocupa desde hace 27 años.
La cadena pública NHK dijo el mes pasado que Akihito, quien se ha operado del corazón y ha recibido tratamiento para el cáncer de próstata, quería abdicar en pocos años, algo que no tendría precedentes en la era moderna.
Otrora considerado divino, el emperador se define en la Constitución como un símbolo del Estado y la unidad del pueblo, y no tiene ningún poder político. Akihito no llegó a decir abiertamente que quería abdicar, lo que podría interpretarse como una interferencia en la política.
“Cuando veo que mi estado físico está empeorando poco a poco, me preocupa que pueda ser difícil para mí llevar a cabo mis funciones como el símbolo del Estado con todo mi ser, como he hecho hasta ahora”, dijo.
La familia imperial japonesa afirma ser el linaje hereditario más antiguo del mundo, con más de 2 mil 600 años. El último emperador en abdicar fue Kokaku en 1817, hace casi 200 años.
Después del mensaje, Shinzo Abe, primer ministro de Japón, señaló: “Tenemos que estudiar seriamente qué podemos hacer en respuesta a las preocupaciones del emperador”. Akihito nació el 23 de diciembre de 1933 como el quinto hijo y el mayor de los varones de Hirohito y la emperatriz Nagako.
Se convirtió en el emperador japonés 125 en enero de 1989, tras la muerte de su padre —el emperador Hirohito— en cuyo nombre Japón luchó durante la Segunda Guerra Mundial.
A los 18 años, asumió como príncipe heredero. Cuatro años después se graduó en la Universidad de Gakushuin, en Tokio. Rompió con las tradiciones al casarse con la hija mayor del presidente de una compañía en 1959.
Es un entusiasta del medio ambiente, ha dirigido investigaciones sobre peces y es miembro de la Ichthyological Society of Japan (Sociedad Ictiológica de Japón). Sus trabajos de investigación han sido publicados en revistas científicas.
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