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El número de bolivianos que el próximo domingo votará “no” en el referendo sobre la reelección de Evo Morales se ha incrementado, según el último sondeo, difundido ayer y realizado después de que trascendiera un escándalo por supuesto tráfico de influencias en favor de una ex pareja del mandatario.
Una encuesta publicada por varios diarios locales señaló que 47% de los bolivianos se inclinan por el “no”, frente a 28% que lo hace por el “sí”.
El gobernante boliviano enfrenta un escándalo por un presunto tráfico de influencias que es investigado por la Asamblea Legislativa y la Contraloría del Estado.
El 5 de febrero, el periodista boliviano Carlos Valverde reveló que el gobernante boliviano mantuvo una relación sentimental con Gabriela Zapara, la actual gerente comercial de la empresa China CAMC Engineering, con quien tuvo un hijo que falleció poco después de nacido. El Estado boliviano y la firma china firmaron acuerdos por 585 millones de dólares.
Morales ha recibido duras críticas por este supuesto favorecimiento a la empresa de su ex pareja, pero también por haber ocultado el nacimiento de ese hijo cuando era presidente y por la juventud de la madre, que tenía poco más de 20 años cuando mantuvo la relación con el mandatario.
El gobernante ha negado las acusaciones y ha pedido al Legislativo —donde su partido tiene mayoría— y a la Contraloría del Estado que investiguen si hubo alguna irregularidad en la adjudicación de contratos a CAMCE.
También ayer el diputado chileno Jorge Tarud afirmó que Morales “tergiversa a su antojo” la historia al sostener que el tratado de 1904, que resolvió los asuntos fronterizos entre ambos vecinos, fue impuesto por Chile con amenazas a su país.
Morales dijo durante un acto conmemorativo en Bolivia de la toma de Antofagasta —ciudad chilena distante 1400 kilómetros al norte de Santiago, ocurrida en 1879—: “Tenemos que seguir repasando la historia y condenando esa invasión injusta, cobarde, aprovechando tal vez esa debilidad de aquellos tiempos”.
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