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La investigación abierta en Francia por los atentados yihadistas del pasado 13 de noviembre ha descubierto nuevos restos de ADN sin identificar en dos de los cinturones explosivos y en uno de los escondites de sus autores, informó hoy la cadena "BFM TV".
En un principio se pensó que el cinturón de explosivos similar a los usados en los atentados y encontrado diez días después en una papelera de la ciudad de Montrouge, en el sur de París, pertenecía a Salah Abdeslam, todavía en búsqueda y captura internacional.
El belga fue ubicado en esa zona de París la noche de los atentados, pero su ADN no aparece en ese explosivo, lo que no significa necesariamente que Salah Abdeslam no lo hubiera llevado, precisaron las fuentes.
En ese cinturón sí se detectaron, en cambio, huellas dactilares de Bilal Hadfi, uno de los kamikazes del Estadio de Francia, en la periférica Saint Denis.
Los investigadores separaron igualmente un ADN desconocido en el cinturón de explosivos que portaba el suicida Brahim Abdeslam, hermano de Salah, que estaba en el comando que tiroteó varias terrazas de bares y restaurantes al este de la plaza parisina de la República.
Ese ADN sin identificar también ha aparecido en el escondite que los terroristas alquilaron con un nombre falso en la localidad belga de Auvelais.
Esa persona, según "BFM TV" , podría tratarse del artificiero de los terroristas, que provocaron 130 muertes y más de tres centenares de heridos.
lsm
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