Más Información

Vuelve a temblar en San Marcos a 14 días del sismo de 6.5; la gente duerme afuera de sus casas y piden no dejarlos en el olvido

Hallan sin vida a Nancy Jazmín, reportada desaparecida; su cuñado fue asesinado tras participar en protesta en Ciudad Obregón

Sabine Yohumi y su hermana Mary Beaney llevan una semana desaparecidas; salieron de su casa en el Edomex con una maleta

México reclama a EU esclarecer la muerte de un connacional bajo custodia del ICE; pide investigación "pronta y transparente"

Fiscalía Anticorrupción de Chihuahua asegura cabaña del exgobernador Javier Corral; se encuentra en área protegida de la Sierra Tarahumara

Defensa envía tercer vuelo con ayuda humanitaria a Jamaica por huracán "Melissa"; suman más de 38 mil kilos de insumos
david.fuentes@eluniversal.com.mx
Agustín Miranda y Roberto Sánchez nunca dejaron de secuestrar y extorsionar a pesar de estar en el penal que las autoridades capitalinas presumen como de “máxima seguridad”; pues desde el módulo Diamante seguían generando ingresos ilícitos, todo apoyado con sus familiares y amigos que los visitaban, así como el contubernio de custodios, quienes hacían caso omiso a los privilegios que tenían dentro de sus celdas.
La investigación que se realiza a raíz de la fuga detalla que parte del decomiso que se realizó el pasado 5 de mayo en el módulo Diamante, donde se encontraron drogas, dinero en efectivo, celulares, chips para estos aparatos y 19 hojas de la Sección Amarilla, eran de los ahora prófugos.
En aquella ocasión, según confesaron los internos, las hojas de la Sección Amarilla las ocupaban para extorsionar desde el penal a personas de otros estados y de la Ciudad de México. En la revisión se encontraron también 18 hojas de papel blanco marcadas con la leyenda “seguimiento”; según los internos, los números ahí encontrados eran a los que ya habían extorsionado o con los que tenían alguna negociación en trámite.
Producto de esta extorsión se encontraron en efectivo 15 mil 240 pesos. Sin embargo, detallaron que en ocasiones solicitaban a sus víctimas saldo para los teléfonos celulares que tenían en su poder. Las hojas de la Sección Amarilla eran de estados fronterizos como Monterrey, Tamaulipas o Ciudad Juárez, en el parte que los custodios entregaron a las autoridades se destaca que el resultado del cateo fue el decomiso de: nueve teléfonos celulares, cinco chips para teléfonos celulares, nueve manos libres, seis cables de transferencia de datos, 18 cargadores para diferentes tipos de celular, siete pilas para diferentes tipos de celular, tres USB, tres adaptadores para microSD, 19 hojas del directorio telefónico, 18 hojas de seguimiento, seis envoltorios con dosis de marihuana y dos más con dosis de lo que parece ser cocaína.
Se revisaron la zona “A” en los niveles 1º, 2º y 3º donde nadie opuso resistencia; sin embargo, custodios entrevistados y quienes pidieron anonimato detallaron que algunos reos tienen privilegios, al igual que áreas determinadas del penal, donde las autoridades del reclusorio saben que se usan tabletas electrónicas, hay televisiones de plasma e incluso Xbox.
A pesar de tener el antecedente de estar detenidos por secuestro, a los ahora prófugos nunca los vigilaron más, por lo que siguieron operando desde el penal obteniendo recursos para tejer la red de soborno que a la postre los dejó en libertad.
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]







