Más Información

Venezuela y Cuba publican listas de 55 militares muertos en ataque de EU a Caracas; custodia de Maduro, asesinada "a sangre fría", acusan

"Una cosa es no estar de acuerdo con el chavismo"; Sheinbaum señala que no se puede usar la fuerza para llevarse a un Presidente

Captura de Maduro: Manuel Noriega, el antecedente que vaticina un oscuro futuro al líder chavista; ambos fueron capturados un 3 de enero

CIA determinó que leales a Maduro garantizaban mejor la estabilidad que la oposición, según medios; postura de Marco Rubio fue clave
Nadie duda de la genialidad de René Redzepi ni de su pasión por encontrar los mejores ingredientes que hablen por sí solos de su origen. Así lo explica él mismo: “Somos tan buenos como el producto que tenemos, la búsqueda de producto excepcional es lo que hace la diferencia”. Por ello no es de extrañar que esta premisa aplique a cada uno de los ejes que componen la experiencia Noma y eso incluye el café que se sirve al final de cada comida. Pero éste no siempre fue el caso.
Fue en 2013 cuando Redzepi comenzó a obsesionarse con el mundo del café, consciente que lo que ofrecían en Noma no podía compararse en cuanto a calidad al resto del menú. Por ello, ante un auditorio de especialistas en la Nordic Barista Cup se comprometió que tardaría un año en ofrecer el mejor café del mundo en su restaurante. Desde entonces, el chef danés ha procurado que el café sea un elemento con el mismo peso de importancia que cualquiera de los tiempos de sus menús degustación —ya sea en Copenhague o en su reciente incursión mexicana, en Tulum—.


Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]












