Más Información

EU impone fianza de 15 mil dólares para visas de turismo; se aplicará a 12 países, ¿incluye a México?

Rosario Robles reaparece y descarta ser candidata; he estado en las alcantarillas, pero aquí estoy con la frente en alto, afirma

Sergio Mayer regresa a San Lázaro; ofrece disculpa por abandonar su curul y no descarta volver a pedir licencia

“Destrozaron mi carrera y mi vida": Verónica Domínguez, bautizada como "Lady Pepitas"; señala que recibió amenazas de muerte

Dan 20 años de prisión a “Fer Italia” por violación; enfrenta un segundo proceso penal por el mismo delito
Con destreza, arma la larga antena del equipo de transmisiones, con cinco kilogramos de peso que carga sin dificultad en la espalda.
Sus gráciles manos unen en segundos el equipo y está lista para recibir o entablar comunicación con las partidas del Ejército que continuamente recorren las serranías del estado de Oaxaca, en la lucha en contra del narcotráfico y el uso de armas ilegales.
Es la sargento segundo de Transmisiones, Isis Pantoja de los Santos, de Tlacolula de Matamoros, comunidad de la región de los Valles Centrales, asignada a la VIII Región Militar, en Santa María Ixcotel, Oaxaca.
Madre soltera, licenciada en Ciencias de la Comunicación, optó también por el uniforme verde olivo y decidió enrolarse en el Ejército Mexicano.
Isis Pantoja inició el 1 de junio de 2012 como soldado auxiliar oficinista; le gustaron las transmisiones y cursó un año en la Escuela Militar de Transmisiones, en Guadalajara; participó en un examen de ascenso y logró el puesto de sargento.
“Es difícil pero no imposible, tengo un motivo grande para estar acá, que es mi hijo, de tres años, y pues vale la pena.
“Mi pequeño se siente orgulloso de tener a una mamá que es militar; antes veía en los soldados sólo hombre y nunca se imaginó que hubiera mujeres. Está feliz, emocionado y presume en la escuela a su madre”, platica la sargento segundo de Transmisiones.
Su labor consiste en recibir comunicaciones vía radio de transmisión, y a la vez enviar respuestas, desde la sede del mando del cuartel, con las tropas que salen a operativos en serranías del estado.
A punto de cumplir cinco años con el uniforme verde olivo, no todo ha sido fácil:
“Ha sido un poco difícil, porque al igual que muchas compañeras soy madre soltera. Pero tengo un motivo grande que es mi hijo, y pues vale la pena estar aquí”, afirma.
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]









