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Una joven se "crucificó" en la plaza central, en demanda de la liberación de su padre, Agustín Díaz Gómez, un indígena tzotzil que permanece encarcelado desde hace 9 años, por los delitos de secuestro, extorsión y homicidio.
Esta es la segunda vez que Aracely Díaz Díaz, de 21 años de edad, se amarra a un madero de forma de cruz, frente a la Catedral, para pedir la libertad de su padre, al que considera que está “injustamente preso”.
Hace 5 meses, Aracely se amarró a un madero que los indígenas instalaron en la parte norte de la Catedral, de donde fue bajada, por presentar algunos problemas de salud.
Esta vez, la joven dijo que decidió “crucificarse”, por segunda vez, porque su padre permanece en prisión “injustamente” y desde hace varios meses, funcionarios del gobierno les han obligado a firmar minutas, con la promesa de que tramitarán su libertad.
Durante 9 años, Díaz Díaz originario del municipio de Chalchihuitán, permaneció en prisión como procesado, por lo que el Juez procedió a agilizar el caso, a raíz de las movilizaciones.
“Por el día de hoy estoy exigiendo la libertad de mi padre, porque no es justo que él esté pagando lo que no debe, por eso tomé la decisión de crucificarme y si es posible, tomaré otras medidas más drásticas y si es posible dar la vida por mi padre”, comentó la joven.
Después de 10 de diciembre que Aracely se “crucificó”, por primera vez, recibieron la promesa de que el detenido quedaría libre, “pero el gobierno sólo nos echó mentiras”.
El entonces Subsecretario de Gobierno, Edgar Rosales Acuña, “prometió liberar a mi padre, pero no ha cumplido”, explicó la joven.
Aracely dio a conocer que cuando su padre fue detenido ella tenía 12 años de edad y “no me podía defender”.
Al momento que la joven sienta molestias, será sustituida en el madero por su esposo Anibal Diaz Gómez, de 25 años.
A la protesta se sumó el Frente Popular Ricardo Flores Magón y estuvo presente el joven Agustín Gómez Pérez, que el 5 de diciembre del 2014 se inmoló en Tuxtla Gutiérrez, para pedir la libertad de Florentino Gómez Girón.
Gómez Pérez explicó que si no libertan a Agustín Díaz Díaz, entonces otros indígenas se van a “crucificar” para luego coserse los labios, con el fin de "aumentar la presión" a las autoridades.
Agustín Gómez Pérez, aprovechó la oportunidad para decir que desde que fue dado de alta del hospital, de la capital del país, donde permaneció internado por varios meses, “el gobierno ha incumplido con la entrada de medicinas” para su rehabilitación.
cfe
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