Más Información

Familias de víctimas del ataque mortal de EU en el Caribe demandan al gobierno de Trump; acusan ejecución extrajudicial y negligencia

Sheinbaum: “Sí se acabaron los privilegios en la nueva Corte”; exhibe lista de gastos de la "Corte del pasado"

Detención fue porque soy incómodo para Layda Sansores: exrector de la UAC; quería que no me reeligiera, dice

Virus Nipah: ¿cuáles son los síntomas y cómo se contagia el virus que puso en alerta a India?; conócelo aquí
cesar.huerta@eluniversal.com.mx
Tras cuatro años de El señor de los cielos en televisión, ya se tienen planes para llevarlo a la pantalla grande encabezados por su protagonista, el actor Rafael Amaya.
“Me he dado a la tarea de decirle que no a muchas películas para guardarme a ésta; van en preparativos, están en pláticas, Telemundo está decidiendo y yo sólo me dejo llevar”.
Amaya interpreta desde hace cinco temporadas a Aurelio Casillas, un jefe narco, cuyos nuevos episodios se estrenan la semana próxima.
En esta nueva entrega, apunta, la venganza es hilo conductor.
“Va hacia la venganza, al reinicio, a estar tranquilo, Aurelio busca venganzar de lo que le hicieron sus amigos y no tan amigos en la tercera y cuarta temporada”, indica en entrevista.
Considera que el personaje le ha dado varias cosas. Tan sólo en esta nueva etapa la ropa que portará Aurelio Casillas, es una marca propia del actor.
“Y me está yendo mejor con la (venta de) ropa que la actuación”, ríe.
“Me tomó 16 años para que me dieran esta oportunidad de interpretar a este personaje, antes llegaba a los castings con el texto aprendido y me decían que ya se había cerrado y ni me hacían caso, ahora que me dan trabajo, pues lo aprecio mucho”, comenta.
Por el momento desconoce si habrá sexta temporada, pero en caso de ser necesario y para obtener otros papeles, considera que descansaría dos o tres años en pantalla.
“Ya volvería más viejo, experimentado, como estrategia”.
Al contrario de colegas como Joaquín Cosío, quien tras El infierno donde interpretó a un narco se le acercaron presuntamente mafiosos reales, a Rafa eso no le ha pasado.
“Crecí en Sinaloa, después nos mudamos para Tijuana, Tecate, crecí con toda esa gente, alguna está en la cárcel, otros muertos, es un mundo que realmente no le deseo a nadie. Esta serie para mí es una oportunidad de denunciar qué está pasando en nuestro país con el narco, con la corrupción”.
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]










