Más Información

Mármol con metanfetamina y millones ocultos; las claves de la mayor red de droga en Europa ligada al Cártel de Sinaloa

Trump ordena retiro de EU de 66 organizaciones internacionales; "ya no sirven a los intereses nacionales", señala

Petro conversa con Delcy Rodríguez y propone diálogo tripartito con EU; busca contener crisis en Venezuela

Trump anuncia que Venezuela comprará sólo productos fabricados en EU; inversión incluirá alimentos, medicinas y equipo médico
El nombre del cantante español Alejandro Sanz fue mencionado entre las personas afectadas por una supuesta estafa orquestada por Julio y Maite Torres, hermanos de Joaquín Torres, conocido como el “arquitecto de los famosos” en España.
Según información publicada por el periódico “El Mundo”, el 29 de julio de 2010 Alejandro Sanz, Cristina Tárrega, Carlos Sainz, Fernando Hierro, Víctor Valdés y Francisco Javier Cavero de Carondelet y Christou -VII duque de Bailén-, así como otros empresarios, se convirtieron en socios inversores de la empresa energética New Meloil.
En total fueron 15 víctimas y cada una aportó ante notario unos 500 mil euros para ampliar el capital de la empresa y entrar así en el proyecto de construcción de una planta de biodiésel en la localidad de Barajas de Melo (Cuenca). De esa manera, el capital de New Meloil creció en 7.3 millones de euros.
Marcelino Sexmero, magistrado titular en el Juzgado de Instrucción número 4 de Madrid, investiga a los hermanos de Torres por delitos como estafa, apropiación indebida y administración desleal, atendiendo al auto emitido por este juzgado.
Se investiga si Julio Torres obtuvo inversores para la construcción de la planta “mediante la utilización de afirmaciones falsas y engañosas” sobre el sistema kurata (para la obtención de biocombustibles a partir de aceites, biomasa residual, plásticos y cualquier material con carbono e hidrógeno) y después desvió los fondos a empresas familiares.
Uno de los afectados indica en su demanda que cinco años después de recibir los fondos, la planta “está abandonada y sin terminar” y “la maquinaria que se iba a utilizar para permitir la explotación del sistema no consta que se haya adquirido”.
Sanz realizó su inversión a través de su empresa Gazul Producciones y aunque “El Mundo” trató de contactar a todos los afectados, sólo tres respondieron y pidieron el anonimato.
cvtp
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]










