[Publicidad]
deportes@eluniversal.com.mx
Con su proverbial temple, Juan Pablo Sánchez logró confeccionar una faena que parecía imposible. El segundo toro de la tarde embestía muy despacio y con la cara alta. Por si fuera poco, estaba justo de fuerza y se derrumbaba constantemente. Pero Juan Pablo, suavidad en la muleta precisión en la altura del engaño, fue capaz de ejecutar una faena de temple y gran belleza estética ayer ante una regular entrada en la Monumental Plaza México.
Cortó una oreja de ley que lo confirma como uno de los matadores jóvenes mexicanos más atractivos de la actualidad junto con Fermín Rivera, Octavio García el “Payo” y Sergio Flores.
Su segundo enemigo no le dio ninguna opción de lucimiento.
Miguel Ángel Perera hilvanó muletazos de mucho mérito, sustentado en su valor, al primer toro de su lote. Mató bien y bien hubiera merecido cortar una oreja, que el juez de plaza rechazó conceder.
Con un sector del público totalmente en contra, en medio de un ambiente de exagerada hostilidad, Fermín Espinosa “Armillita” hizo lo más que pudo en una tarde cuesta arriba para el menor de la dinastía “Armillita”.
[Publicidad]
Se lidió un encierro en general bien presentado y de juego desigual de Julián Hamdan.
[Publicidad]
Más información

Nación
La mañanera de Sheinbaum, 14 de agosto, minuto a minuto

Economía
Superpeso rompe el piso de 17 unidades por dólar; moneda mexicana gana terreno a la divisa estadounidense

Estados
Volcadura de pipa con ácido sulfúrico obliga a cerrar carretera en Sonora; varias personas resultaron lesionadas

Mundo
La OTAN derriba dron extranjero que entró en el espacio aéreo de Letonia; inicia investigación






