Más Información

Caso Cecilia Monzón: Sentencian a 60 años de prisión a Javier López, por feminicidio de la activista; fue secretario de Gobierno en Puebla

Secretaría Anticorrupción detecta posible hackeo a bases de datos de instituciones públicas; abre investigaciones

FGR mantiene peritajes por descarrilamiento del Tren Interoceánico; recaba evidencia fotográfica y extrae caja negra

Tras descarrilamiento del Tren Interoceánico, autobuses dan servicio a turistas que ya tenían boleto

Rifas ilegales, posible causa del ataque a empresario del Mercado de Abastos en Zapopan: Secretario de Gobierno de Jalisco

Al menos 20 personas resultan lesionadas tras volcadura de vehículo de transporte público en Circuito Exterior Mexiquense
Foxborough.— Había mucho sufrimiento en los minutos finales. Estados Unidos buscaba romper todos los balones y Ecuador encontrar uno que obligara a los penaltis.
El alivió llegó cuando el silbatazo final se escuchó. Jürgen Klinsmann, técnico del cuadro de las barras y las estrellas, sonrió ya sin nerviosismo, porque su equipo conservó la ventaja de 2-1 para avanzar a las semifinales de la Copa América.
El cuadro anfitrión del torneo encontró la manera de padecer. Los goles marcados por Clint Dempsey (22’) y Gyasi Zardes (65’) parecía que encaminaban a Estados Unidos hacia una eliminatoria sencilla.
Pero este torneo, de esencia sudamericano, suele ser áspero, porque los combinados del cono sur del continente nunca se dejan morir con facilidad. Son guerreros que gustan de ser fieros.
Con esos argumentos, Michael Arroyo encontró el descuento (74’). Entonces sí, los ecuatorianos se envalentonaron, quisieron agigantarse en el terreno de juego. Poco a poco fueron dominadores del encuentro e inclinaron la cancha. Estados Unidos estaba desconcertado. No volvió a crear más opciones ofensivas. Se dedicó a destruir. Su apuesta le salió. Venció y está a la espera de Argentina o Venezuela.
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]








