Más Información

Sheinbaum respalda denuncia de Pemex contra anfitriona de fiesta millonaria; "no toleramos la corrupción", asegura

Desapariciones en México; los escenarios que se abren si el tema llega a la Asamblea General de la ONU

Daniel Giménez Cacho se une a nueva flotilla de ayuda humanitaria a Gaza; nuestra misión es romper el bloqueo, dicen

Más de 2 mil profesionales de la salud piden aprobar “Ley Trasciende”, impulsada por Samara Martínez; firman desplegado

Transportistas suspenden bloqueos tras "represión" y advierten nuevas acciones; "ya no queremos seguir enterrando a los nuestros"

Aumenta a 8 los fallecidos por suero vitaminado: Secretaría de Salud Sonora; mantienen operativo de búsqueda de presunto doctor responsable
Su objetivo era ganar dinero. Cuando Sam McKnight (Escocia, 1955) ayudaba a sus amigos a barrer y lavar cabelleras en su negocio nunca imaginó dedicarse a la peluquería. Rápidamente, el joven descubrió su interés por las melenas y se trasladó a Londres, donde trabajó para varios locales pequeños hasta que consiguió formar parte de uno de los salones más populares de la época.
Aquella oportunidad le abrió las puertas a un mundo de glamour, con el que si bien no estaba familiarizado, le atraía por completo. Luego de fungir como asistente en diversas sesiones fotográficas, el estilista realizó una colaboración con Vogue en 1977, la primera de más de un centenar que hoy acumula.
Durante cuatro décadas, McKnight ha trabajado con los nombres más célebres de la moda, desde Karl Lagerfeld hasta Cindy Crawford y Anna Wintour. Él es responsable de que en 1990 la princesa Diana de Gales aceptara cortar drásticamente su cabello para un editorial firmado por el afamado Patrick Demarchelier.
El escocés es considerado un maestro de los cortes, el color y el peinado. Su habilidad para exaltar las facciones del rostro femenino e innovar con las cabelleras, así como su sensibilidad para entender y satisfacer los deseos tanto de diseñadores como de celebridades, le han valido el reconocimiento de la industria. McKnight ha logrado adaptarse a los tiempos y evolucionar, pero se mantiene fiel a estar alejado de los reflectores.
Una vida en imágenes
A la par de la exposición, McKnight lanzó su primer libro, en el que se recogen sus portadas para Vogue, editoriales de moda y experiencias vividas en la industria de la moda. La obra es publicada por la editorial Rizzoli.
Cabelleras de museo
Hair by Sam McKnight es una exposición que rinde homenaje a la trayectoria, labor y visión del estilista. La muestra —alojada en la Somerset House de Londres— estará abierta hasta marzo de 2017.
“Una de las más grandes satisfacciones en mi carrera ha sido trabajar con rostros jóvenes y ver que tras unos años se transforman en referentes de la moda y la belleza. Todos ellos tienen una magia especial y es maravilloso presenciarla.”
SAM MCKNIGHT
ESTILISTA
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]








