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El Museo de Arte Moderno de Bogotá (Mambo) abre hoy martes la exposición “El arte de mirar... Todos somos voyeristas”, para que el público “devore” imágenes más allá de la simple observación.
El Mambo explicó que esta muestra es la primera en un nuevo espacio permanente, denominada Ciclos, con la Colección del Museo que ofrece curadurías con el propósito de exhibir diferentes guiones para que el público conozca su invaluable patrimonio.
“Ese impulso de mirar, triunfo del barroco, se convierte en el deseo exacerbado de devorar imágenes. Somos iconófilos o hijos de la imagen, somos espectadores que nos acercamos al arte para producir diversas acciones”, afirmó María Elvira Ardila, curadora del Mambo.
Estas acciones son, por ejemplo, observar “con detalle, hurgar la obra, establecer diferentes lecturas, alcanzar una experiencia estética y sensible dando rienda suelta al voyeur que llevamos dentro”.
“El artista —dijo— es un voyeur por naturaleza, ejemplo máximo es Marcel Duchamp, con Etant Donnés, obra legada por el artista al Museo de Arte de Filadelfia, con instrucciones precisas de mostrarla al público después de su muerte”.
Agregó que “la obra es una puerta con un agujero que lleva al público a espiar, inferir y suponer qué hay detrás de este portón”.
La intención del artista “fue que el público se acercara y observara a ese ser andrógino desnudo con las piernas abiertas y sosteniendo una lámpara. Obra aún por resolver, sigue siendo enigmática y especial para los inquietos voyeurs”.
“Hoy los artistas investigan, indagan en sus arqueologías personales, realizan trabajos de campo y se expresan de muchas maneras, instalaciones, videos y performances, por citar algunos medios. El espectador aprovecha estos contextos que le permiten ir más allá de la observación, son obras que exigen y demandan agudizar la percepción para activar la obra”, enfatizó la curadora del Mambo.
rqm
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