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Entre aplausos y comentarios favorables fue recibida anoche la primera función de "Hamlet", la propuesta escénica que el italiano Andrea Baracco ha traído al Palacio de Bellas Artes.
Las actuaciones y diálogos de sus protagonistas, acompañados de sonidos, a veces chirriantes, paneles y pantallas gigantes que se mueven constantemente, crean en esta puesta en escena una atmósfera vertiginosa, anunciada desde el principio, cuando en una de las pantallas se proyecta el trayecto de una montaña rusa.
Es ese ambiente ruidoso, saturado, lo que permite al espectador adentrarse a los conflictos mentales de los personajes de esta obra que, según su director, busca crear un Hamlet más cercano a la cotidianeidad posmoderna, alejado de cualquier beneficio de la realeza.
Interpretado por Lino Musella, el príncipe danés de esta obra no es un intelectual que duda o reflexiona sobre sí mismo, sino un joven que viste una sudadera, pantalones cortos y tenis, siempre distraído, abrumado y con la mirada perdida.
La intención, asegura Baracco, "es restaurar la complejidad de la obra", alejarse de "la dictadura de Hamlet", "del ruido y las cicatrices que los siglos y la infinidad de representaciones han depositado inevitablemente en el texto".
Con esta propuesta, Baracco acerca al espectador a los sobresaltos emocionales y mentales de un Hamlet que camina y actúa casi como un adolescente frustrado, que se resiste a aceptar lo impuesto por el poder y su familia. "¿Por qué aguantar tanta opresión cuando se puede resolver todo con un puñal en mano?", se pregunta el personaje en uno de sus diálogos finales.
La versión de este "Hamlet" llega a México como parte de las actividades teatrales de Shakespeare Lives, una iniciativa mundial que invita a experimentar y disfrutar del legado del dramaturgo inglés, a través de diversas actividades de distintas expresiones artísticas, culturales y académicas.
"Hamlet" es un proyecto de Teatro di Roma, Festival Romaeuropa y 369gradi, en colaboracion con el Festival de Teatro Clásico de Almagro, y está integrado especialmente por actores pertenecientes a una generación que ha tenido que enfrentar un panorama político, social y cultural poco favorable, y que busca llamar a la reflexión sobre los problemas que el ser humano enfrenta en la época actual.
Ayer fue la primera de dos funciones en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes. Hoy tendrá otra, a las 19 horas. Los boletos están disponibles en taquillas y vía Ticketmaster.
sc