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Vivir una situación transitoria de duelo por haber perdido a alguien, cuestiones presentes que nos frustran, desmotivan o aburren, arrastrar cuestiones pasadas, como el haber tenido unos padres exigentes o muy críticos, son situaciones que consiguen, a veces, que caigamos en el desánimo.
También podemos tener pensamientos y actitudes que lo bajan, como sentimientos de inferioridad e inadecuación, pérdida, abandono. Así como sentir que no contamos para los demás, que no merecemos lo bueno, no estar a la altura, o cerrarnos a experiencias y a las personas.
"Sea como fuere, asumimos que esto es así, que los días de bajón son cosas que simplemente nos pasan. Sin embargo, podemos elegir y regular nuestro estado de ánimo cuando queramos", explica la psicóloga Beatriz Plans, socia-directora del Instituto Avanza de Innovación en Psicología y Coaching.
"El ánimo es la gasolina de la vida. Lo que nos da luz, sentido, energía, fuerza para el día a día. Si no cubrimos nuestras necesidades materiales, emocionales o espirituales vamos a ir acumulando carencias, que agujerean como un colador nuestro depósito de energía vital", indica Plans, psicoterapeuta EFPA (Federación Europea de Asociaciones de Psicólogos).
Según está experta, "no solo estamos bajos de ánimo cuando estamos tristes, también hay otras manifestaciones como la pereza, la desmotivación, la sensación de vacío, o la irritabilidad y el mal humor".
Beatriz Plans y el equipo de psicólogos del Instituto Avanza, propone unas técnicas, muy sencillas, que pueden ayudarnos a regular y levantar el estado de ánimo cuando queramos:
1. Durante cuatro semanas observe y anote en un papel, tres veces al día, su estado de ánimo, calificándolo de 0 a 10. El estado de ánimo cambia a lo largo de la jornada. Después recogerá el promedio de esas tres puntuaciones para ver su evolución en el mes.
2. Conéctese con su parte frágil que nota la tristeza o el desánimo y, con la parte fuerte, ayúdela aceptando su malestar comprendiéndola y dándole mensajes de ánimo y motivación, con tono cariñoso y suave, como si fuera un amigo que está pasando un mal momento", recomienda esta psicoterapeuta.
3. Visualice una escena positiva que le transmita energía, ilusión o sentimiento de éxito. En ella, ¿qué ve, oye, huele, toca o nota? ¿Dónde está? ¿Con quién? El cerebro activa las mismas redes neuronales cuando está en la realidad y cuando la visualiza.
4. Haga ejercicio físico: pasee, haga estiramientos, algún deporte, baile y también duerma el tiempo suficiente. Realice actividades divertidas acompañado de personas agradables, aunque al principio no le apetezca hacerlas, sepa que estimulan su cerebro y, poco a poco, va elevándose el estado de ánimo.
kal
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